Patricia González

Aborto y autonomía sexual de las mujeres

Por Priscila Jardel Castello / Fotos Leandro Fernández

Género Entrevista / 01 MAY 2018

Pato González, abogada y referente del movimiento feminista, presentó su libro sobre el aborto en medio del debate en el Congreso.

Patricia González es Abogada, Doctora en Derecho Público y Filosofía Jurídico Política. Posee una maestría en estudios de mujeres género y ciudadanía. 

Actualmente acaba de presentar en el país su libro “Aborto y autonomía sexual de las mujeres”. En el mismo recoge parte de su tesis de doctorado y hace una análisis del derecho comparando cómo otros países han resuelto el tratamiento del aborto y el rol que tiene la noción de autonomía sexual de las mujeres como un argumento central para la legalización. La autora pasó por el #AireSR y nos comentó acerca de su creación.

En la presentación en nuestra provincia Patricia estuvo acompañada por la Dra. Aída Kemelmajer quien comentó una de las partes del libro sobre el análisis de la jurisprudencia y de la legislación en otros Estados y sus resultados. También estuvo presente la Dra. Eleonora Lamm (especialista en Derecho y Bioética) para analizar el aborto no punible, el régimen de causales y los resultados de las mismas.  Por su parte la Dra.Nora Llaver aportó sobre las contribuciones feministas a la noción de autonomía.

"La noción de autonomía es una  noción que debemos revisar las mujeres y las feministas y ser críticas a la hora de ver cómo se ha construido en el espacio del derecho".

El libro aporta conocimiento desde una pata fundamental que es: cómo se ha entendido la autonomía y quienes han definido este concepto. Pues si hacemos historia aparecen muchos filósofos, varones, europeos, diciéndonos que siginifica esta noción, por y para un grupo específico, aspirando ser universales, pero no lográndolo. Y es allí en donde las contribuciones feministas hacen su aporte a este noción.

La autora elige hablar de autonomía sexual de las mujeres, porque “hablar de autonomía revela una noción liberal con la pretensión de un sujeto abstracto de “un universal” que termina siendo el sujeto de las revoluciones liberales, osea  un varón, blanco, sano, europeo, propietario y por lo tanto la noción se construye descorporeizada”.

“Y se habla, simplemente, de una capacidad para tomar decisiones que se supone en todas las personas iguales, cuando existen una serie de condicionamientos que atraviesan la vida de la mujeres, y muchas de esas condiciones tienen que ver con el control de nuestra sexualidad. Entonces para quienes hemos sido subalternizadas por la diferencia sexual, situar la autonomía en la posibilidad de tomar decisiones en relación con la sexualidad, le pone el cuerpo al derecho”.

Que la apertura de un debate legislativo, que se viene exigiendo desde 2007, se esté dando hoy es un gran triunfo para quienes vienen exigiendo esta tratativa hace muchos años. Es un debate histórico, no solo por la temática si no por el nivel de profundidad que da la posibilidad de complejizar este tema para poder comprenderlo en su totalidad. Analizarlo desde la filosofía, el derecho, teniendo en cuenta que esto es un problema jurídico y de salud pública.

“Tratar este tema en el Congreso es situarlo como parte de la realidad social que tenemos. Desde cuáles son las voces privilegiadas para hablar sobre el aborto, que tiene que ver con ser mujer o persona gestante. No tiene que ver con lo que nosotrxs pensamos moralmente sobre este tema. Es entender qué hacemos con algo que sucede. No es aborto sí o aborto no, es aborto legal o aborto clandestino. Es una realidad y lo seguirá siendo”.

En Argentina se triplica la cantidad de abortos en relación a cualquier otro país en donde ya está despenalizado o legalizado. Según la revista Anfibia, el 76,7 % pierde la vida en hospitales públicos; el 13,95 % en establecimientos privados; el 7 % en el domicilio particular y el 2,33 en otros lugares. Esto nos marca que que la mayoría de las mujeres muertas por abortos clandestino son de clases media o media baja. Y es urgente que en nuestro país se de información sexual de calidad, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir.

“En la Argentina no se puede abortar más de lo que se aborta, por lo tanto la penalización y la no legalización no supone un freno ni una barrera al aborto. Si lo que nos preocupa es garantizar la vida intrauterina, estas medidas de penalizar y no legalizar han demostrado su total ineficacia”.

Lo que nos permite el debate legislativo es saber que se va a discutir y que no. No se va debatir si a mi me parece mal o bien hacerme un aborto. Esto tiene que ver con una manipulación de sentimientos y estructuras para encubrir el control social sobre el cuerpo de las mujeres.

“Hoy se discute en el Congreso, porque esto está muy medido, un gobierno que funciona a base de mediciones y lo que dicen las mediciones es que la opinión pública y la sociedad ha cambiado. Me preocupa cómo saldrá esa ley cómo se llevará a cabo en los efectores públicos”.

Con la aprobación de esta ley se pretende políticas públicas que sean accesibles a las mujeres, ya que la autonomía sexual es lo que garantiza nuestra propia existencia como seres humanxs. Se pide un sistema de plazos en el cual no se necesite comprobar si existe riesgo de salud, de vida, si hubo violación. Hoy por hoy en la práctica esta serie de causales encuentran numerosas trabas. Lo que se exige es ir más allá de cualquier causa y acceder a nuestro derecho de decidir cuando interrumpimos un embarazo o continuarlo.

El libro forma parte de la colección de Género de Ediciones Didot, puede encontrarse en todos los lugares donde la Campaña por el aborto legal seguro y gratuito, en la fan page del libro, o comprarlo por internet.


Por Priscila Jardel Castello / Fotos Leandro Fernández

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