Los ojos llorosos

Cine personal y político

Por Jimena Marín / Fotos Leandro Fernández

Audiovisual Entrevista / 02 NOV 2018

En la muestra de largometrajes de la 10ª edición del Festival Mirada Oeste se presentó a sala llena, en el Cine Teatro Plaza, la película “Los Ojos LLorosos”.

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Con dirección de Cristián Pellegrini y producción de Adrián Biasiori, la película Los ojos llorosos que actualmente gira por festivales internacionales, se proyectó por primera vez en Mendoza, lugar donde se filmó y cobró vida la historia de Alice, su protagonista, interpretado por Manuel García Migani.

En el aire de Sin Retorno nos visitaron Cristián (foto) y Adrián, luego de esta presentación local, muy agradecidos por la cálida recepción, luego de temores internos generados por la temática de la película, sus fuertes escenas y la carga de “mendocinidad” que implica, su director, Cristián Pellegrini, comentó:

“Con Adrián pensamos que el espectador mendocino es la prueba de fuego para la película, porque es guionada, filmada, artísticamente creada con elementos de la cultura mendocina, conformada con sus subjetividades. Por eso que los mendocinos la interpretaran, entraran en la historia, la creyeran, les gustaran las actuaciones… porque se trata de una película que aborda un tema complejo, de escenas más jugadas, una película áspera, y una sala llena fue muy lindo para nosotros”.  

Un protagonista que vive, decide y cuenta

Los ojos llorosos presenta a Alice, un joven periodista enfermo de sida y adicto a la cocaína. Mientras le recetan la medicación para iniciar el tratamiento contra el VIH y su salud deteriorada pone en riesgo su vida, el protagonista y los personajes de su entorno cercano se perciben movilizados por el amor, las convicciones, la culpa, el deseo, la locura, las decisiones, los prejuicios.  

“El personaje, como todos nosotros, ante un momento de crisis hace lo que puede, que a veces es lo que se debe y muchas otras veces, lo que podemos. Y ese es el eje, el centro de la película”, explica Adrián.

Cristián, también guionista de esta película, junto a Adrián se sumergieron en este proyecto por la motivación de contar esta historia. Y sin disponer de subsidios ni coproducciones de capital, se lanzaron a un largo camino de preproducción, con ahorros propios y en búsqueda de colaboraciones y apoyo de amigxs.

“Teníamos una necesidad vital de contarla, personal y colectiva, de todo un grupo de artistas locales que dijeron, metámosle para adelante. Esta historia debe ser contada”, recuerda su director.  

Y toda esa fuerza y predisposición se refleja en la pantalla, en una historia real, dura, palpable, que llega y atraviesa el cuerpo de lxs espectadorxs. Su relato, sus actuaciones, sus locaciones, su nocturnidad, dan cuenta de divisiones y rupturas propias de la identidad social y cultural mendocina.

“Los zanjones dividen las clases, las diferentes personalidades, los que están sanos de los que están enfermos, los que se quieren de los que se odian, los que están de los que no están”, describe Cristián.

Una imagen que nombre

En la elección del nombre de la peli, Cristián buscó una frase que evocara una sensación, una emoción. Los ojos llorosos remite directamente a la imagen del protagonista y sus allegadxs, quizá también al público que se ve interpelado por su historia, su encrucijada, la decisión compleja e intransferible. Al respecto, el director señala:

“Estar contenido, estar a punto de explotar.  Los ojos llororos me gustaba por la sensación de tristeza que podía llegar a evocar y queríamos transmitir eso. Y en una película independiente, cuando te faltan recursos, (…) hace también que la historia que uno cuente sea completamente libre, sea una expresión poderosa, vibrante, que adquiera fuerza al contarse”.  

Los cuerpos de la historia

La elección de lxs actorxs se definió entre la decisión por parte del director de algunxs de ellxs, como el caso de Alice, protagonizado por Manuel García Migani, y los roles de Sonnia De Monte, Tania Casciani y  Silvia Del Castillo, y en un casting donde surge el resto del staff compuesto, entre otras figuras, por Leandro Poquet y Rodrigo Casavalle, fundamentales en la historia.   

“Habían elementos que buscaba el director que tenían que ver con clases sociales, con vidas. El tipo de vida te marca la cara y en ese casting lo pudimos encontrar”, advierte Adrián.

Y no sólo el casting resultó crucial para esta producción que sólo contó con 14 días de rodaje. Sin una muy guiada dirección de actorxs, el resultado podría haber sido muy diferente. Sobre este proceso, Cristián nos contó:

“Alargamos la preproducción con muchos ensayos, con lectura de guión con los actores. Tratamos de hacer hablar a sus personajes, desgranar lo que ellos habían interpretado. Así construimos los vínculos. El personaje se cree en una relación dialéctica. El tercer mes (de este trabajo) fue de síntesis y de materializar esa síntesis”.

Cine realidad

Desde diciembre de 2017, cuando se terminó el montaje la película, comenzó su camino por diferentes festivales, obteniendo reconocimiento por distintos rincones del mundo. Luego de este trayecto, llegará el estreno en salas, ya en 2018.

Y si bien esta película resultó de realización completamente independiente, tanto Adrián como Cristián destacaron la importancia de un instituto estatal como el INCAA fomentando la industria audiovisual, que posibilite la construcción de un relato y una manera de vernos y contarnos propia, argentina y profesional. Sin embargo, el presente del Instituto dista de estos objetivos, manejándose desde un punto de selección “meritocrático”, puntuando trayectorias y experiencias y, de esta manera, posibilitando accesos y subsidios sólo a las grandes empresas que siempre producen cine.

Y de la misma manera que el ajuste en la industria audiovisual y la cultura preocupa a los realizadores, ambos destacaron que:

“Mucho más nos preocupa los ajustes que hay en salud. Sabemos que ya no hay ni ministerio de salud. Nos gustaría seguir haciendo películas pero también que las personas con HIV tengan acceso a su medicación y todo lo que tiene que ver con la salud pública”.

La invitacion para descubrir, vivir y sentir Los ojos llorosos queda hecha. También la advertencia: exige un proceso de entrega, de tránsito y de escucha sentipensante por parte de sus espectadorxs. Y quizá no sea generalizado pero, dicen, moviliza una reflexión personal y colectiva posterior, un encuentro político espontáneo sobre lo que somos, hacemos y sentimos algunos, o muchos, seres humanos. 

Cristián Pellegrini

Cristián Pellegrini

Egresado de la Escuela Regional Cuyo de Cine y Video como guionista y realizador cinematográfico. 

En el año 2010 dirigió su ópera prima “La pasión de Verónica Videla” que realiza un exitoso circuito en festivales LGBT obteniendo premios internacionales, además de una excelente recepción local. La historia rompió moldes en su época. Relató, previo a la aprobación de la Ley de Identidad de Género (2012), la historia de Verónica, travesti mendocina que decide estudiar psicología y no la dejan inscribirse en la universidad por su identidad de género. Así, Verónica se enfrenta a la indiferencia y los prejuicios sociales.  

En el 2012 dirigió la serie de televisión “Agustín” estrenada por canal Acequia y en el 2013 el Documental “Bowen, historia de un país”, estrenada por la TVP. En el 2016 escribió y dirigió su segundo largometraje “Los ojos llorosos” que finaliza en el 2017.

Adrián Biasiori

Adrián Biasiori

Productor de cine y tv. Comenzó sus estudios de cine en la Escuela Regional Cuyo de Cine y Video, luego se diplomó en Dirección y Producción de Cine, Video y Televisión en la Universidad Politécnica de Cataluña. Finalizó estudios de posgrado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO sobre Educación, Imágenes y Medios.

Ha producido y dirigido documentales en Argentina y Chile abordando las temáticas de género y diversidad. Fue Codirector del festival Libercine – Festival de Cine sobre Diversidad y Género de Argentina hasta el año 2011. Es programador en festivales internacionales de cine como DIVA FILM FESTIVAL Valparaíso, Chile y PINK LATINO de Toronto, Canadá.

Actualmente tiene en desarrollo el guión, “Lucía Valdez”; su primer largometraje de ficción.

Por Jimena Marín / Fotos Leandro Fernández

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