El Gato con Botas y Princesas Superpoderosas

El amor al Infantil en los tiempos del frío

Por Willy Olarte

Teatro El animal extinto / 16 JUL 2018

De entre lo mucho y bueno que tenemos en estas vacaciones de invierno, en cuanto a las propuestas teatrales para el público menudo, desde El animal extinto, vamos a reseñar cuatro y arrancamos con dos.

Lo que queremos con estas dos primeras, precisamente, es mostrar un poco de cada uno de los lados que suelen acontecer en los invernales recesos escolares

Y ojo, acá hago un paréntesis y digo reseñar, porque lo que pretende El Animal extinto, no es ubicarse en el papel de crítico de una obra, sino que nuestro propósito es, en definitiva y el primordial, coadyuvar a que vaya más público a las espectáculos y a que se genere un círculo virtuoso de una educación permanente de audiencias, como propiciara alguna vez la lúcida Patricia Slukich. Audiencias que, cuanto más vean, más sabrán y mejor calificarán.

Muchas veces, escucho compañeros que me dicen: -Willy, ¡pero a vos te gusta todo!... Y si sabés mirar un poco más allá, verás que lo que no me gusta en absoluto, para nada, no lo comento, punto. Y por dos razones: porque la energía fluye hacia donde la atención va, y porque si en nuestro afán de demostrar que sabemos, condenamos al fracaso de antemano, no siempre conduciremos a la decantación natural de la calidad que buscamos.

En este orden de cosas, me permito compartirte las palabras finales de Anton Ego,  en uno de los monólogos más concisos de la cinematografía: …“En muchos sentidos, la labor de un crítico es sencilla. Arriesgamos muy poco y sin embargo disfrutamos de una posición privilegiada sobre aquellos que ofrecen su trabajo y su persona a nuestro juicio. Prosperamos gracias a la crítica negativa, la cual es divertida de escribir y leer. Sin embargo, la amarga verdad que debemos enfrentar nosotros, los críticos, es que en el gran orden de las cosas la pieza promedio es más significativa que la crítica que la califica de esa forma… El mundo es a menudo cruel con los talentos nuevos, las nuevas creaciones; lo nuevo necesita amigos… No cualquiera puede convertirse en un gran artista, pero un gran artista puede provenir de cualquier lado’…

Dicho esto, argentinos a las cosas, como decía el gallego Ortega, y te cuento:

 

PRINCESAS SUPERPODEROSAS

Acá, una princesas. En un ecléctico cast de personajes, propio de estos tiempos DisneyMarvelDCHasbronianos, y de algunas ofertas de teatro para niños, como tal el caso de Superaliados de Las Sillas; Jorgelina Flores, actriz, autora, directora teatral, coach psicológica, nos presenta la secuela de la que fuera la obra musical infantil más vista del 2017: Princesas al rescate, que terminó temporada este febrero pasado con un Independencia a sala desbordada. En esta entrega, la autora, impregnada desde su experiencia de vida personal, nos regala una trama interesante para quienes sondeamos por los vericuetos de las palabras, más allá de la parafernalia de luces, sonido y atavíos de princesas, en donde los populares personajes de Blancanieves, Elsa, Cenicienta y Bella.., ¡y Batman y Robin!, nos guían en una búsqueda del ser uno mismo y no callarse.

En una rastreo de la verdad objetiva, las princesas irán cruzando mundos desde el rojo, al verde para llegar al azul, en una suerte de superación interna, en donde la propia verdad, la de uno mismo, es el motor de todo. Con una fuerte alegoría a la mujer silenciada, que se libera a partir del ‘poder hablar’, los caracteres de cuentos de hadas surcan un laberinto de peripecias con condimentos que van atacando malvados bien malvados, malvados torpes y queribles, y malvados devenidos en buenos.

La misma Jorgelina Flores encabeza el elenco como Maléfica, en una caracterización prolija y en el marco. La Madrasta de Blancanieves está a cargo de una gélida, distante, señora actriz Silvia Del Castillo, tiene una participación menor a la entrega original y, con todo, está. Lord Petison vuelve a ser encarnado por Ernesto Latino, quien, en medio de un despliegue de gesticulaciones, modismos, alharacas, y destreza física –desarrolla su personaje durante una hora y diez de rodillas- hace los parabienes de los pequeños en la sala logrando una empatía de animación y afecto, que se pone de manifiesto en el saludo final. Marcos Suárez y Tiziano Villegas, son unos Batman y Robin graciosos y disfuncionales que acuden en ayuda de las princesas y, yendo por lana, terminan trasquilados; y aquí un pero: Suárez cuenta con una trayectoria enorme mientras que el pequeño Tiziano hace sus primeros pasos en el escenario, por lo que aparece cierto desbalance histriónico que, según como se mire y lejos de hacer ruido, enternece o se nota. Las princesas son Yanina Gino, Elsa Abby, Blanca Mangione, Candela Ferrando y aportan candidez, juventud, ánimo y beldad. Bien por ellas.

Otros peros: algunos delays entre acto y acto, lapsos técnicos, coreos hacederas, están para mejorar puesto que no molestan; la obra entretiene, se mueve, recrea.
 

EL GATO CON BOTAS

La vuelta al clásico. Una lindura. Casi como diría la glamorosa Coco: lo menos es más. Gonzalo Bendelé dirige este clásico del 1500 en un musical para los niños desde los más, más pequeños hasta toda la familia.

Un pobre campesino deja como única herencia a su hijo menor, un gato zarrapastroso que lo lleva de mal en peor. Este felino vivillo, sin embargo, logra que su amo se instale en el castillo de la joven Reina, y terminan enamorándose para luego convertirse en Rey. Mientras, Brunilda, la malvada tutora del palacio –un ogro en el original de Perrault- quiere quedarse con la corona, y hará de las suyas para impedir el amor de los jóvenes protagonistas. Un cuento sencillo, limpio, eterno y el primer pulgar arriba: la elección de la perennidad de lo clásico por sobre ‘hagamos ésto que seguro vende’.

Martín Chamorro, joven talento vernáculo, actor, director, productor, encarna al Gato –en un vestuario acertadísimo, por cierto- con una soltura inmejorable: actúa, canta, baila bien. Y aprovecha sus aptitudes para enganchar a los peques con un savoir faire de cariño y talento. Brunilda se esconde en las faldas de Gladys Silione, o viceversa; la directora, actriz y cantante está de parabienes en el papel, torpe, gruñona y díscola lleva sobre sus espaldas el yin de la historia y lo hace muy bien. Pulgar arriba su canción solo. Leandro Chapuis y Giannina Gruppuso son los jóvenes enamorados. Uno, el campesino/Marqués de Caravás y la novel Reina la otra. Ambos son afiatadísimos en el physique du rol, cantan, bailan, entretienen bien, en una sinergia eficiente con el todo del elenco.

Gonzalo Bendelé, un buen actor, dirige y sale airoso: buena dinámica en la puesta, elige bien el cast, como así la escenografía, las luces y ¡la música! Una caricia para quienes nos gusta el teatro, es encontrar música original en las obras, y además cantadas en vivo! Bien por eso y por mucho más de eso. La escenografía muy bien resuelta con paneles que se trastocaban de bosque a castillo muy eficazmente -un taburete pasa a ser tronco talado y de vuelta- resultó escueta para la sala del Independencia pero no disturbaba, puesto que cae de suyo que las obras vernáculas tienen su despliegue en las vacaciones en equis salas, pero siguen en cartel durante el resto del año en salas que no siempre cuentan con los escenarios en donde se estrenan. Otro pulgar arriba.

Mi perlita de ésta: en lo primero que se convierte Brunilda –no puedo decirlo para no spoilearlo, pues!- Otra buena opción para ver

Como ves, dos caras de una misma moneda: actores mendocinos dando alma y cuero, entregadísimos a un público que crece año a año. #TeatroEsVida

Por Willy Olarte

Las princesas superpoderosas

  • Dirección general y dramaturgia: Jorgelina Flores
  • Producción general: Jorgelina Flores, Ernesto Latino & Yanina Gino
  • Actores: Jorgelina Flores, Ernesto Latino, Silvia del Castillo, Yanina Gino, Abby Geras, Blanca Mangione, Candela Ferrando, Marcos Suárez, Tiziano Villegas
  • Fotografía: el Juan Gauna

El Gato con botas

  • Elenco: Martín Chamorro, Leandro Chapuis, Gladys Silione Vera, Gianii Gruppuso
  • Libro y letras: Gonzalo Bendelé
  • Musica Original y letras : José Armado Bendelé
  • Arreglos musicales: Jeronimo Machin y Julian Espina
  • Arreglos vocales: Carmen Nicotra y Gonzalo Bendelé
  • Vestuario: Nora Pereyra y Gladys Silione
  • Escenografia original: Dario Herrera
  • Restauracion de Escenografia original: Alejandra Tramontina, Rocio Zarate, Serena Cigoy y Gonzalo Bendelé
  • Titeres y Utileria: BLÉ producciones
  • Diseño Gráfico: HI - Comunicación visual -
  • Asistencia de producción: Alejandra Tramontina
  • Asistencia Técnica: Hernán Iguácel
  • Producción Asociada: José Armando Bendelé
  • Producción General: BLÉ producciones 
  • Dirección General y Coreografía: Gonzalo Bendelé

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