Bafici 2018

El cine es resistencia

Por Priscila Jardel Castello / Fotos María José Thomatis

Cine Cobertura / 05 SEP 2018

Pasó otra edición de BAFICI Mza y, una vez más, el cine se hizo notar en el oeste argentino.

Desde el 29 de agosto y hasta el 2 de septiembre pudimos sentir y vivir la décimo primera edición del BAFICI en Mza, la cual podría apodarse como “de la resistencia” ya que, a pesar de la realidad de nuestro país, los movimientos independientes y de autogestión siguen en pie y este festival es un claro ejemplo.

El Bafici tuvo varias perlas a destacar. La primera fue inaugurar el festival con La Moladora, grupo de percusión con señas que la viene rompiendo sin piedad y con una energía que, por momentos, te saca del ahogo que vivimos diariamente lxs argentixs.

Estuvimos conversando con Carolina Peralta. Ella es actriz, mentora del BAFICI menduco y productora general de esta joyita. Este año, fue explícito el mensaje de BAFICI Mza, relacionado con la lucha feminista, pero ¿de dónde surge esa idea?

“Intentamos profundizar la mirada feminista y no fue para nada difícil lograrlo, ya que la programación este año tenía, como pocas veces ha pasado en ediciones anteriores, muchos filmes que se metían con las luchas de la mujer, o que las tenían como protagonista o en la dirección.  Tiene que ver con que el cine siempre funciona como un vibrante termómetro social. Entonces, de algún modo era lógico que la programación fuera hacia ese lugar (afortunadamente)”.


También resultó muy innovadora la presentación de ópera prima de varixs directorxs y presentaciones de documentales de corte feminista. Además, se realizó un Cinema Jam donde se proyectaron los cortometrajes que participaron de la convocatoria abierta promovida por el festival, bajo la consigna de realizarse en 48 horas.

Todo esto se logró hacer con mucho esfuerzo y muy a pesar de la realidad del país. El día de la apertura estuvieron presentes lxs estudiantes de la Escuela Regional Cuyo de Cine y Video, defendiendo la educación pública y exigiendo que no se cierren los terciarios en nuestra provincia.

“Lo más paradójico y  a la vez motivador fue que este año, en el que  menos presupuesto hemos tenido de las instituciones que históricamente apoyan la muestra itinerante, increíblemente ha sido  casi el mejor Bafici Mendoza, en cuanto a la participación del público y “ socios” que por motus propio se sumaron para aportar a esta edición. Eso ha sido maravilloso y nos ha conmovido mucho, desde los medios más independientes de comunicación (como Sin Retorno, siempre a full apoyando) a emprendimientos gastronómicos, como la cerveza artesanal o bares que nos dieron un mano, o la participación de la Facultad de Filosofía y Letras, que también se sumó para financiar la venida de los invitados. En definitiva, lo que prima es siempre la necesidad de que sí o sí suceda y ahí entra en juego la capacidad de gestión que tenemos en el equipo. Finalmente, cuando ves las salas llenas, la gente flashando con las pelis o los invitados, entonces todo lo cansador que fue el trabajo cobra total sentido”, destacó Carolina Peralta.


Hubo dos pelis que se llevaron toda la atención. Hablo de las tres partes de La Flor (foto), que fue presentada personalmente por su director Mariano Llinás, (filme de 14 hs dividido en 3 partes y grabado durante 10 años) y la proyección de Mujer Nómade, dirigida por Martín Farina, junto a su protagonista, la filósofa Esther Díaz, que hace un recorrido por el posporno y los estereotipos de sexualidad en este sistema patriarcal.

“Cuando vimos Mujer Nómade de Martín Farina, en su estreno en el BAFICI, tuvimos exactamente la misma sensación que cuando vimos  La Noche, de Edgardo Castro. Definitivamente sentimos que era una película que sí o sí debía estar en nuestra muestra. Es un documental que te atraviesa y transforma de un modo irreversible.  Ahí comenzamos las gestiones para poder tenerla, con la oportunidad única de hacer un encuentro con Esther Díaz. Cuando decidimos esto no sabíamos que ella tiene una especie de club de fans acá en Mendoza. Entonces fue maravilloso sumar las chicas de la Facultad de Ciencias Políticas para terminar de armar este hermoso combo volador de cabezas. Como todo lo que pasó en esta edición del Bafici Mendoza, sabíamos que la propuesta era imperdible, pero nunca imaginamos que el público se sumara tan masivamente, teniendo que agregar una función más el día sábado a sala repleta, a las 16,30 hs, un horario dificilísimo. Fue una experiencia hermosa que da cuenta de la calidad del público baficero en Mendoza”.

Es importante recalcar que el público que consume BAFICI es bastante variado. Es claro que existe una cantidad significativa de jóvenes, me pregunto si ellxs no están encontrando espacios culturales como el BAFICI para poder acercarse al arte en la medida que necesitan.

“Creo que este año se ha notado claramente lo significativo que es que un producto se mantenga en el tiempo. El Bafici Mendoza tiene 11 años y eso ha generado un público y posicionamiento que ha trascendido a los más jóvenes, demostrando la avidez que tienen por absorber este tipo de propuestas. Por otro lado, el concepto festival, en donde además de ver pelis, podés escuchar tremendas bandas o djs en vivo, ver los cortos de tus compañerxs o amigxs.  generando un ambiente de celebración. También el contexto económico: las entradas son casi gratuitas, muchas lo son de hecho, y las que no salen 50 pe, eso hoy hace una gran diferencia”.

La fiesta de cierre del festival fue el sábado a la medianoche en el hall de la Nave Universitaria. La noche estuvo a cargo de DJ Leo (Estanzuela Sound System) con la intervención espectacular de las FawCrew, equipo de las F.L.O.W. Altas Wachas en Mendoza.

El BAFICI es una clara representación que hay compromiso, hay fuerza, hay profesionalismo, hay público, hay ganas y mucho para contar, falta que el estado comprenda y le de la importancia que requiere la movida cultural.



BAFICI 2018

Cortesía Secretaría de Extensión Universitaria UNCuyo

Por Priscila Jardel Castello / Fotos María José Thomatis

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