Nicolás Pauls

Fractal

Por Majo Fernández / Fotos Leandro Fernández

Música Entrevista / 12 NOV 2019

Nicolás Pauls pasó una semana en Mendoza planificando, creando, grabando, haciendo redes, disfrutando de la música y allí estuvimos charlando con él.

En el medio de todas sus actividades Nicolás Pauls se presentó en Caléndula, mezcló en el Estudio “Reloj de Arena”, junto al gran músico Víctor Silione, el material que formará parte de su próximo disco y compartió escenario junto a Ale Corvalán y Tito Losavio en “Donde duerme la luna”, una sala de arte autogestiva que alberga propuestas de diferentes ramas culturales.

Ahí estuvimos presentes para disfrutar de una velada que arrancó con la excelencia y la calidez de una propuesta musical integrada por Víctor Silione al violín y Sebastián Scala Caruso. Un exquisito repertorio de interpretaciones de, nada más y nada menos que, Luis Alberto Spinetta, Gustavo Cerati Los Beatles, por citar algunas.

Ya con el público dichoso, Nicolás Pauls nos adentró en su mundo “interior”  a través de las canciones que integran sus dos discos como solista. En voz del cantante nos enteramos que muchas de ellas fueron grabadas, mezcladas, pensadas en el Valle de Uco o en diferentes zonas de nuestra provincia. Por redes, por paisajes, por momentos, el artista está ligado musicalmente a Mendoza.

El gran embajador fue Víctor Silione y su familia, a la cual Pauls también le dedicó unas palabras y una invitación a compartir escenario.

“Victor hace que las cosas sean fáciles por que él y toda su familia son luz. Está bueno saberlo y tenerlo cerca siempre; pasé la semana con ellos y ha sido increíble. Estuve mezclando en su estudio familiar canciones que amo y que son fundamentales para mí.  También incluyo una canción hermosa de El niño absoluto, banda de Facu Silione, quien es un inmenso músico, al igual que Soledad Silione, que me acompañó toda esta semana”.

Así, entre aplausos, canciones de cumpleaños y una energía hermosa, nos dispusimos a disfrutar de este show, de más de 10 canciones, y de una grata charla junto a Nicolás, posterior al mismo.        

¿Cómo nace tu vínculo con Mendoza? ¿Cómo te fue en esta semana, por estos lares?

La semana fue y sigue siendo hermosa, porque vine a mezclar un disco nuevo de canciones de otros artistas que me encantan,  artistas del exterior, de Argentina e incluso de Mendoza. Grabé un tema de Facu Silione. Entonces la excusa de venir fue grabar ese disco para editarlo en breve y hacer algunos conciertos. Siempre que vengo a Mendoza la paso bien, siempre conozco más amistades, se amplían los artistas que conozco y que cada vez me gustan más. Esta relación viene de hace muchos años, pero creo que a partir del año 2000, que vine a hacer un programa especial de un programa que yo hacía que se llamaba Volver Rock, en el Teatro Independencia. Y tocaron un montón de artistas del país: Pappo, Celeste Carballo, Lebón (que en ese momento estaba viviendo acá), Los Alfajores de la Pampa Seca, vino a charlar el artista plástico mendocino Gustavo Coppoletta. Y sentí que en ese viaje, y después de ese programa, me fui con muchas llaves y amigos nuevos de la provincia. Afortunadamente empecé en los últimos años a conocer en profundidad a muchos de estos artistas mendocinxs con los que, incluso, tuve la suerte hasta de componer. Como Víctor Silione, Pulpo Montalto, siempre es un placer para mí volver.

Ya que nos das el pie, ¿cómo les fue esta semana en el estudio de Víctor Silione, Reloj de Arena?

Estuvimos trabajando en canciones que quiero y que me gustan de intérpretes como Vox Dei, Caetano Veloso, Spinetta, Fito Paéz, Ale Corvalán, Tito Losavio, Luca Prodan. Ya lo tenía prácticamente terminado al disco y decidí venir a Mendoza a mezclar con  Víctor esas canciones. En eso estuvimos trabajando. Te podría adelantar que lo más probable es que sea un disco doble, y que entre lunes, martes o miércoles terminamos. Es un disco, o dos discos que me gustaría lanzar antes de fin de año.

Tu manera de trabajar en lo musical, está muy ligado a la autogestión, ¿cómo te llevás con esto?

La posibilidad que te dan hoy las plataformas digitales es muy buena, ya que te permite no tener que depender de una compañía discográfica que edite tu disco físico. Da mucha libertad. Tuve mis experiencias grabando con otra banda en la que era baterista y la verdad, no fueron buenas. La posibilidad de trabajar tus cosas, subirlas a las plataformas digitales, te da libertad. Entonces no espero ni dependo de nadie para poder editar las cosas. Dependo de mí, de mis tiempos, de mi ansiedad o mi pereza para hacer las cosas.

Siempre el trabajo autogestivo, además de otorgar libertad, abre redes. ¿Nos querés contar cómo llegas a trabajar con Ale Corvalán y Tito Losavio, los músicos que te acompañaron hoy? 

 A Tito lo conozco hace muchos años, a Corvalán también. A Tito lo conozco porque hace música hace muchos años, por tener la posibilidad de trabajar en programas de música, lo entrevisté muchas veces. Pero musicalmente nos involucramos y afianzamos hace algo de unos 15 años. Armamos un grupo donde estaba él, otros músicos, Gringui Herrera, y estaba yo para hacer un sólo concierto que era la inauguración de un restaurante de unos amigos. Tocamos sólo esa noche. Entonces cada vez que nos veíamos hablabamos y teníamos la mejor relación. Una vez, justamente acá en Mendoza, nos encontramos en un Wine Rock donde yo vine a tocar con "4to Espacio", un grupo con el que toqué durante casi diez años. Me habían invitado a tocar nuevamente la batería, después de que ya había dejado de ser parte del grupo. Tito también había venido. Yo le di mi disco, él me dió el suyo y al tiempo me dijo que le había encantado. Eso me dio el pie para invitarlo a tocar un tema en la presentación de mi disco, o dos o tres (risas)...  y en un momento nos encontramos los dos tocando, haciendo conciertos. Luego se sumaron otros músicos y así es como pasa siempre. A Ale Corvalán lo conozco también hace muchos años, tiene un talento increíble y es un gran compositor. Todo siento que funciona de una manera muy natural. Los músicos con los que grabé el disco “Interior” son músicos a los que les gustó la propuesta, se sumaron y lo grabamos; José Balé, Dhani Ferron, Ale Corvalán y Tito. La banda va cambiando y mutando. Por ejemplo, ahora a Mendoza vinimos con Ale y Tito, pero en Buenos Aires tocamos con percusión, con un acordeonista y un bajista, pero me gusta tener la posibilidad también de ir cambiando el formato de acuerdo a las posibilidades económicas y de movernos.

En esta posibilidad de adaptarse con múltiples formaciones y formatos, ¿cómo tocaron en la gira de Europa de la que recientemente venís llegando?

En la gira de Europa estuvimos solamente Tito y yo. Tito estuvo en guitarra y voz y yo tocando alguna que otra percusión y cantando. La gira fue hermosa, fueron 25 o 30 días de concierto. 15 conciertos pasaron en ese tiempo entre España, Francia, Portugal y Alemania. Fue hermoso todo lo que pasó en cada uno de los lugares. Siempre hubo algo distinto en cada uno de estos espacios, pero con el rasgo en común de que siempre fueron lindos y con agradables devoluciones. Quedaron puertas abiertas para seguir yendo. 

Volviste de Europa y también anduviste, antes de llegar a estos lados, visitando algunas provincias del interior, ¿no?

Exactamente, volví de la gira y me fui a Jujuy a tocar. Luego fuí a Suecia a filmar una película y, después, al volver, me enteré que Tito venía a producir un grupo a Mendoza y pensé que era un momento ideal para volver. Con Tito y Ale acá se me daba el combo perfecto. Sólo tenía que armar el bolso, venir a disfrutar, a tocar  y a mostrar algunas de las canciones de “Interior”.

Hablando de este disco, tu segundo material como solista, me da la sensación que sus canciones están muy conectadas con lo visceral, tu esencia, con lo que necesitás decir y en lo que creés. Y pensando en eso tan “Interior” se me viene a la mente la capacidad de disociar, que también te implica tu rol de actor. ¿Cómo llevás esa linda mezcla entre el músico, el conductor, el actor, la persona?

Hacer música, cantar las canciones que yo mismo escribo, mis letras, la composición, la música es como desnudarse. Es decir “esto soy”. Si querés saber cómo es Nicolás, están mis canciones, esa es la respuesta. Cuando actúo dejó de ser yo mismo para relajarme, interpretar y hacer otras cosas, no ser yo. Convivo con todo eso porque soy muy inquieto, tengo muchas inquietudes de muchas cosas. No me podría quedar con una sola. Hay tantas cosas por hacer en la vida y es tan poco el tiempo que, incluso, quisiera hacer muchas cosas más. Tengo tantas inquietudes que me movilizan. Quizá en algún tiempo no esté haciendo nada de lo que estoy haciendo ahora o siga haciéndolo, pero sumándole más cosas. 

En tu camino musical, en esta trayectoria que va desde el 2016, con tu proyecto solista, hasta hoy, ¿te sentís conforme? ¿Cuándo escuchás los discos, te sentís reflejado?

Estoy muy contento. Por supuesto que escucho mi primer disco, que no fue grabado con la idea de hacer un disco sino con la intención de hacer y grabar canciones, y probablemente lo volvería a cantar de nuevo, pero porque estoy aprendiendo también a cantar y porque creo que todos los días uno aprende. Todos los días aprendo a ser padre; termino una película y digo, "ahora tendría que haber empezado a hacerla"; termino un disco y digo "ahora tendría que grabar de nuevo esto". Entonces no, directamente uno debe permitirse hacerlo de nuevo. Por eso, en el primer disco hay dos canciones que vuelvo a hacer en el segundo y suenan distinto. Me gustaba más como estaban sonando ahora y me permití hacerlas nuevamente. Si escribí una letra y después me doy cuenta que esa letra no me termina gustando, en vivo la cantaré distinto. Las cosas no son tan determinantes. Creo que hay que hacer y a mi me gusta hacer cosas todo el tiempo. Vine en tres días, mezclé el disco... Mientras tanto ya voy pensando en el próximo que voy a hacer. Hay poco tiempo para todo lo que me gustaría hacer, entonces tengo que hacer.

De tu lista extensa de actividades, ¿qué queda para la vuelta?

El domingo ya emprendo viaje a Buenos Aires. Vuelvo para seguir con “Canciones de Cuna 3”, que es un proyecto que produzco hace muchos años para Casa de la Cultura de la Calle, que es un asociación civil que mi hermano Gastón montó hace años y da clases de arte a niñxs de la calle. Ya vamos por el tercer disco. Son letras de lxs niñxs y música de diferentes músicxs del mundo. La idea es editarlo en enero o febrero y después ya empezar a pensar en el cuarto. También empezar a pensar en un disco con el músico brasileño Vinicius Cantuária, que estuvo en Buenos Aires haciendo muchos shows. El plan es grabar un disco juntos en enero o febrero y, aparte, tengo que terminar de grabar otro disco de mis canciones nuevas que se llama “Desnudez”. Además hay un par de películas planificadas para el comienzo del 2020.

Muy tranquilo todo (risas)

Absolutamente. “Orden y progreso” (risas)    


Por Majo Fernández / Fotos Leandro Fernández

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