Bajorrelieve apocalíptico

Gozar de la muerte

Por Willy Olarte / Fotos Sabrina Pascual

Teatro El animal extinto / 23 MAY 2018

… “No hay peor delito que conocer la propia cárcel”…

Si yo te digo teatro, ¿qué pasa por tu cabeza? Seguramente texto y actuación, claro, también vestuario y drama, e iluminación, también plástica, dirección, música, algo de danza quizá… Bueno, todo eso tiene Bajorrelieve apocalíptico, ergo, es puro teatro.

La Compañía Experimental Los Toritos, este grupo de teatro escuela independiente, bajo la hondura pensadora de Daniel Fermani, a través de nuevas técnicas de actuación y de hibridación con la danza, nos presenta definitivamente un hecho artístico, como ya casi es costumbre con esta agrupación.

En esta obra, en las palabras que el mismo Fermani escribe, se va deshaciendo, como las alas de Ícaro, un hilo conductor en el que se pone de manifiesto el descarriado consumismo de la sociedad y la consecuente deshumanización de hombre. En el texto, el protagonista encarna la mirada de entidades tan sobrecogedoras como el gigante protector de la raza humana Prometeo, o un Minotauro tal vez más cercano al de Cortázar donde Teseo es el monstruo; seres éstos que se emparentan con el ser humano en lo irremediable de su destino y que, desesperados ante la suerte inexorable de los mortales, invocan a la redención de la conciencia.

…"Voy a arrojar sobre el mundo una gota de semen, para que todo lo inmortal se convierta a la vida’"

Si bien lo escrito no es extenso es profundísimo, como la fosa de las Marianas. Cada frase, cada párrafo es para escudriñarlo, saborearlo, repetirlo. Con cada oración, se presenta una tesis poderosa, cada proposición es una poesía borgeana tan intensa como El hilo de la fábula, cada decir es un enunciado filosófico, tras otro, y otro, como puñaladas de sicosis que golpean el intelecto y lo despiertan a un insomnio voraz. Y ya nada vuelve a ser como antes.

…"Los dioses no pueden morir. Los hombres mueren. Quiero ser hombre para poder gozar de la muerte"…

Y ante tales contenidos, tal performance actoral. Nicolas Perrone es quien le pone el cuerpo a todos estos discursos trasnochados y esclarecedores. Unipersonalmente, construye una obra de arte a partir de otra. La ductilidad de su corporalidad cabe a la perfección con los atribulados héroes por los que anda, con una soltura propia de los más avezados creadores, y que personifica consumadamente. La plasticidad de sus movimientos, la dicción del relato, el uso de los elementos, las cadencias de los momentums, su danza Butoh, su canto, son para el aplauso, sin más. Es una completa satisfacción su desempeño.

Párrafo aparte merece el vestuario de Victoria Fornoni. La tercera masterpiece de este hecho artístico, posee una belleza soberbia que hipnotiza sin distraer, como paridas de la mente de Eugenio Zanetti, cada una de las mudas que se emplean, dejan una huella estética inquietante.

…"Soy el Minotauro. No crean que el laberinto me sujeta. La cárcel son ustedes"…

Bajorrelieve apocalíptico, trigésima obra de Daniel Fermani, y la número quince que pone con Los Toritos, es una obra para ver, claro, pero no para espectadores desprevenidos ni buscadores del simple divertimento. Atender a esta función es concertar cuero y moral para ver algo extraordinario en el sentido estricto del término: más allá de lo común.

 

Por Willy Olarte / Fotos Sabrina Pascual

Ficha Técnica

Ficha Técnica

Autor y director: Daniel Fermani

Actor: Nicolás Perrone

Vestuario: Victoria Fornoni

Diseño lumínico: Daniela Aveni y Sabrina Pascual

Soporte técnico y ayuda en la puesta: Agustín Morales, Gonzalo Domínguez, Bernarda Hopp Ansaldi.

 

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