Soledad Deza

La Justicia en el tablero

Por Jimena Marín

Género Opinión / 09 ABR 2019

En Argentina, un día sentís vivir en una sociedad modelo de crecimiento, a favor de la igualdad y el acceso a los derechos y, al otro, transitar el Medioevo.

Así es como en nuestro país, pionero con las leyes de Matrimonio Igualitario, Educación Sexual Integral e Identidad de Género, obligan a parir a niñas de 11 años (o menos), violadas en el seno familiar. Y en una nueva partida de este ajedrez, donde somos siempre peonxs, una última jugada indica cuánto nos falta para “tirar el patriarcado” y cómo éste día a día ataca, manipula y difama, cobarde, para sostenerse y sobrevivir.

Nuestra peona guerrera

Soledad Deza es abogada, integrante de Católicas por el derecho a decidir y de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Reconocida militante por los derechos de las mujeres, fue la patrocinante de Belén, la joven tucumana que al ingresar a un hospital con un aborto espontáneo fue violentada, negada de su derecho a la salud y detenida con una posterior condena a 8 años de prisión por un supuesto “aborto clandestino”. Soledad supo demostrar en este caso, y en otros, cómo las instituciones y la Justicia operan de manera misógina y patriarcal contra las mujeres, vulnerando sus derechos básicos. Deza también es presidenta de Mujeres X Mujeres, docente de Medicina Legal en la Universidad San Pablo T y Sociología Jurídica en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán.

Doble Ataque

Víctor Chocobar, docente de esta última casa de estudios, denunció penalmente por prevaricato a Soledad Deza, responsable del sumario administrativo abierto contra su persona por acoso sexual contra alumnas (sumario que cumple con el protocolo de actuación previsto por la Universidad Nacional de Tucumán para casos de violencia de género). Previamente, enterado de que era investigado, Chocobar “se defendió” en una clase ante sus alumnxs, calificando a las víctimas de “prostitutas”.

Su denuncia exhibe lo que el ajedrez denomina un "doble ataque". Detrás de Soledad están muchxs jóvenes temiendo denunciar abusos y violencias por posibles consecuencias de este tipo.

Fortaleza

La Alianza Nacional de Abogadxs por los DDHH de las mujeres, hizo público el hecho y manifestó, 

“...la gravedad de que se utilice el sistema de justicia para distraer, amedrentar y frenar el trabajo en la protección de los derechos humanos de las mujeres que viene desarrollando la Dra. Deza en el área universitaria”.

A partir de ello, la abogada recibió múltiples muestras de apoyo. Es el caso de Católicas por el Derecho a Decidir y Mujeres x mujeres, la agrupación Franja Morada de la Facultad de Derecho de la UNT y Amnistía Internacional Argentina (AI). El comunicado elaborado por la Alianza Nacional de Abogadxs por los DDHH de las mujeres contó rápidamente con la adhesión de más de 120 colectivos/as, agrupaciones, asociaciones y espacios sociales, feministas, académicos y de derechos humanos, y alrededor de 200 personas reconocidas en diversos ámbitos y geografías de país.   

Jaque

Quien opera de esta impune manera no sabe del juego limpio y, mucho menos, reconoce faltas, errores o delitos. Por el contrario, listo está para el contraataque por el disfrute del ejercicio del poder y del amedrantamiento sin límites. Sin embargo, parece tampoco conocer a sus oponentes.

Consultada por Página 12, Soledad Deza expresó la gravedad de estas acciones, más allá de su persona,

“...es mucho más nocivo en las estudiantes que pueden verse disuadidas en un futuro de hacer denuncias”. Y tras agradecer las numerosas muestras de apoyo, destacó: “las reacciones patriarcales no nos van a hacer retroceder en cuestiones que hacen a un derecho humano, como es vivir una vida libre de violencia.

“Quien sabe Alicia este país, no estuvo hecho porque sí” y las consignas ya no tienen vuelta atrás. Más temprano que tarde será: “Y ahora que estamos juntas / Y ahora que sí nos ven / abajo el patriarcado, se va a caer, se va a caer… 

Por Jimena Marín

El Protocolo en el tablero de la UNCUYO

El Protocolo en el tablero de la UNCUYO

La Universidad Nacional de Cuyo cuenta con un protocolo de actuación contra el ejercicio de violencia contra las mujeres y personas del colectivo LGTTBIQ que ocurran en el interior de la Institución. Fue aprobado en junio de 2017 por el Consejo Superior como resultado del trabajo conjunto de las Consejerías de Género de la Secretaría de Bienestar, el Instituto de Estudio de Género y Mujeres (IDEGEM) y el Área de Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

Su objetivo consiste en contemplar derechos vigentes en la legislación nacional y en tratados internacionales como la CEDAW, la Convención de Belém do Pará, la Ley Nacional 26.485 de Protección Integral contra la Violencia a las Mujeres, la Ley 23.592 contra Actos Discriminatorios, la Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario, la Ley 27.743 de Identidad de Género, la Ley 26.750 de Educación Sexual Integral y la Ley 25.673 del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable.  

Eva Rodríguez Agüero, secretaria general del IDEGEM, explicó que el protocolo puede ser activado por la víctima de la situación de violencia (ya sea docente, de apoyo académico o estudiante), o por parte de autoridades a quienes les conste que esto ha ocurrido, en cualquiera de las sedes de la UNCUYO.

“El circuito comienza con la denuncia que la persona dirige a las Consejerías de Género o en otras áreas que la derivan a la misma. La consejería realiza un informe de recomendaciones que incluye medidas de protección, reparación y de no reiteración”.

Simultáneamente, se notifica a la autoridad superior de la persona denunciada, quien define cómo se protegerá la persona denunciante y garantiza reservar su identidad y su segura continuidad en el desempeño habitual de sus tareas académicas o laborales.

Finalmente, “la resolución puede incluir medidas sancionatorias, reparatorias o, incluso, en la absolución de la persona denunciada”, destacó la responsable del IDEGEM. 

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