Las numerosas guerreras de los Siete Reinos

Las mujeres de Hielo y Fuego II

Por Milagros Martín Varela

Audiovisual Multiversos Expandidos / 26 ABR 2019

Alerta: Este artículo contiene spoilers de todas las temporadas de Game of Thrones hasta el segundo episodio transmitido el domingo 21 de abril de 2019.

Juego de Tronos (Game of Thrones, D. B. Weiss y David Benioff, 2010 - actualidad) estrenó su última temporada el pasado 14 de abril y ya se ha hablado sobre cómo el papel de las mujeres de la serie se ha vuelto cada vez más relevante al punto de ser las verdaderas protagonistas en esta octava, la final, etapa. No es que ellas sean unas pocas con gran importancia y poder en la producción, sino que las mujeres en Juego de Tronos están representadas en múltiples personajes femeninos, cuestión que refleja la heterogeneidad del género y rompe con el estereotipo de “la mujer”, en singular.

La Fe de los Siete, religión oficial o dominante Poniente (Westeros), fue asumida como tal con la llegada de los llamados Ándalos, episodio que es parte de la Historia Antigua del mundo de Hielo y Fuego. Este credo viene a ser algo así como el Catolicismo en Argentina, venera a una sola deidad pero ésta tiene siete aspectos:

  1. El Padre: Representa el buen juicio y la justicia. Su figura carga una balanza.

  2. El Guerrero: Simboliza la fuerza en la batalla, el coraje y la victoria. Carga una espada.

  3. El Herrero: Es símbolo de los oficios y las labores. Lleva un martillo.

  4. La Madre: Encarna la maternidad y la crianza, es la protectora de lxs niñxs. Según el sitio Hielo y Fuego, es representada como una mujer con una sonrisa amorosa y personifica la misericordia. Se le ora para pedir fertilidad y compasión.

  5. La Doncella: Personifica la inocencia y la castidad. A este aspecto de la deidad de Los Siete, se le ora para pedir la “protección de la virtud de una doncella”.

  6. La Vieja: Simboliza la sabiduría y es la guía para los momentos difíciles. Carga una linterna.

  7. El Desconocido: Es el rostro más controversial de Los Siete porque representa la muerte y lo desconocido. Los creyentes generalmente no le oran, pero los renegados y criminales se sienten representados por él, según la fuente ya citada.

Esta religión muestra un modelo en el que lo femenino sólo está representado en la Madre, en la Doncella y en la Vieja; forma patrones de qué deben ser las mujeres y qué deben ser los varones (el Padre, el Guerrero y el Herrero). Sin embargo, podemos deconstruir un poco esos arquetipos con algunas de las mujeres que encarnan papeles “secundarios” en Juego de Tronos. No sería desatinado empezar con quien le dio el nombre al último capítulo de la serie transmitido, el segundo de la octava temporada: A Knight of the Seven Kingdoms, Brienne de Tarth. Usamos el inglés, en este caso, porque como idioma tiene la ventaja (o no) de no asignar género en los sustantivos ni adjetivos. Pero, en español, knight se traduciría como “caballero” y más que decir que Brienne es una “caballero” de los Siete Reinos, nadie dudaría de que esta gran personaje es una verdadera guerrera.

Además de ser la única knight femenina, lo cual la convierte en un personaje singular; también se erige como una mujer particular en la serie. Si bien en un principio pareciera que en su personalidad se asemeja a Arya Stark (en cuanto a su vestimenta poco convencional en las mujeres de la época y a sus sueños de ser , Brienne resulta ser -tal vez, en parte, por tener más edad y experiencias que la joven loba- mucho más humilde y responsable de sus actos. Se opone al personaje de Cersei Lannister, por ejemplo, quien se alía con quien le conviene según a donde se dirija la trama. En cambio, Brienne está caracterizada por su honor y lealtad.

También rompe con el estereotipo de belleza de mujer, que es el aspecto del feminismo y la representación de las mujeres en su heterogeneidad que más flojo de papeles tiene la gran producción de HBO. Brienne es rubia y blanca, y tiene un porte y una estatura que colecta risas burlonas (o miedo) en el noventa por ciento de las personas a las que conoce a lo largo de la serie. A quien más le rompe los esquemas es a Jaime Lannister, quien tenía una relación obsesiva con su hermana Cersei. La reina esbelta, la mujer por la que varios hombres cruzan los océanos y el continente para llevarle barcos, ejércitos o cualquier cosa que le ayude a ganar estas guerras; a cambio de su mano. Frente a la reina codiciada y la satisfacción machista de Jaime al “poseer”, Brienne le da al Matarreyes algo diferente: contención, escucha, confianza, alguien que realmente cree en él.

Besadas por el Hielo y el Fuego

Brienne es una de tantas -la única formalmente “nombrada”- guerreras de GoT. Otra de ellas es Margaery Tyrell, guerrera doncella, la estratega sorora. Mientras Cersei buscaba destruirla, la personaje encarnada por Natalie Dorner siempre buscó salvar a las mujeres: a Sansa Stark cuando planea casarla con Loras Tyrell (hermano de Margaery, por el que Sansa siente atracción) y así poder liberarla de Desembarco del Rey (King’s Landing); y a su abuela, Olenna Tyrell, guerrera de las espinas, cuando la salva del fuego valyrio de Cersei al pedirle que se volviera a su hogar, Altojardín (Highgarden).

Además, cuando Margaery es encarcelada por los Lannister (y por los Gorriones, secta fundamentalista de la Fe de Los Siete), se muestra mucho más estratega e inteligente que su hermano varón, heredero de la Casa Tyrell. Demuestra que puede cuidarse y defenderse por sí misma, utilizando a su favor todas sus características por las que la cuestionan y señalan. Mención aparte merece la ya nombrada Olenna, la dama ácida que consigue engañar a lxs Lannister y acabar con la vida de Joffrey Baratheon (o Lannister) en su propia boda sin ser descubierta para salvar a su nieta de semejante monstruo.

Por otro lado, tenemos a la guerrera salvaje -Ygritte- que personifica a una mujer que ama, que verdaderamente ha sido “besada por el fuego”, porque yace dentro de ella. Poniendo en jaque de manera permanente al amor romántico, Ygritte ama a Jon Snow (léase: Aegon VI Targaryen). Lejos de la idea que tenía Jon acerca de “cortejar” a las mujeres, Ygritte reconoce y concreta su deseo y su amor. También es ella quien lo defiende y salva su vida en unas cuantas ocasiones. Inclusive, lo defiende de su propio pueblo, los Salvajes. Protagonizada por Rose Leslie, Ygritte deja de lado los estereotipos de doncella y es una mujer impulsiva, enamorada de su puedo, de su hogar (el Norte del Muro) y de Jon. Sin ser nunca una víctima, está siempre dispuesta a morir (y matar) por todo lo que ama.

Tenemos también a la lamentablemente difunta Catelyn Tully. La esposa de Ned Stark es la ruptura del arquetipo de “la” madre, de “la” dama, de “la” esposa: es la guerrera madre, lo cual queda demostrado en la primera temporada, cuando salva a Brandon Stark de que lo maten cuando aún estaba inconsciente por su caída (arrojado por Jaime Lannister); y en la tercera temporada, cuando está dispuesta a morir ella en lugar de su hijo mayor, Robb Stark, en la Boda Roja. También se expone su capacidad como estratega intentando ayudar a Robb durante la guerra contra los Lannister y la indiferencia del Rey en el Norte hacia su madre -ya que se supone que la guerra no es cuestión de mujeres- parece haber sido lo que llevó a ambxs a la muerte.  

En el Norte también está la “Ofelia Fernández” westerosi, la guerrera niña, Lyanna Mormont. Desde el primer momento que la vemos, está tomando decisiones. No por elección, sino porque desde muy temprana edad queda como la única heredera legítima de su casa. En esos momentos, su consejero le indica qué hacer o cómo actuar hasta que ella le muestra la palma de su mano para que la deje decidir y es ella la que envía a su ejército a apoyar a Jon Snow en la Batalla de los Bastardos para que los Stark recuperen Invernalia (Winterfell). Su nombre, además, es en honor a Lyanna Stark, quien también rompió con todos los esquemas de lo que “una mujer debe ser” por amor a Rhaegar Targaryen.

Por último, pero no menos importante ya que es una de las que aún sobrevive en la serie, Yara Greyjoy es la guerrera de hierro. La Casa Greyjoy no practica la Fe de Los Siete, sino que venera al Dios Ahogado. Quizás le haya jugado a favor no tener que cumplir con ser “la Madre”, “la Doncella”, ni “la Vieja”; pero Yara es -dentro de su contexto- una mujer rebelde, incluso con su propio padre. Es comandante de la Flota de Hierro, los Hijos de Hierro creen más en ella como líder que en Theon, su hermano y heredero legítimo de la familia, por quien -además- lejos de verlo como una competencia, Yara se juega la vida por salvarlo. No es menor tampoco cómo manifiesta abiertamente su sexualidad y su gusto por las mujeres, único personaje con esta característica en Game of Thrones.

Si “los vivos” sobreviven a esta última temporada, pareciera que la trama los está llevando a dejar de lado a Los Siete y que así lxs westerosi dejen la fe y la creencia para sus mujeres.

Por Milagros Martín Varela

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