Enderas Masugui

Las palabras mágicas

Por Majo Fernández / Fotos Leandro Fernández

Teatro Entrevista / 08 OCT 2019

En la previa a la presentación oficial de Enderas Masugui, este domingo 13 de octubre, estuvimos charlando con Rosana López y Eleonora Acosta.

Magia por todos los rincones y la sonrisa dibujada son las primeras percepciones de un encuentro con Rosana López y Eleonora Acosta en el mismísimo taller de la Compañía “El alma en un hilo”. Cada rincón nos narraba historias y de cada detalle podríamos decir mucho, pero nos centraremos en describir todo el mundo que consigo trae “Enderas Masugui”. Este estreno que llega en unos días a la sala del Teatro Cajamarca y que luego viajará, nada más y nada menos. que al Festival Bonecos Canela en Brasil.

Esta obra comenzó con un minucioso trabajo hace aproximadamente tres años atrás. Lxs protagonistas de esta imperdible historia son 4 hermosas marionetas y Roxana López, que dejará de ser una marionetista invisible para encarnar el personaje de Luisa, una persona muy aficionada al mundo de las redes sociales. Además de estar presente sobre las tablas, es la creadora y quién ideó en su totalidad este teatro perdido en el medio de la Selva llamado “Enderas Masugui”. También trabajó arduamente en la elaboración de cada una de las marionetas. Emocionada nos narró cómo durante tres años fue día tras día poniéndole barniz a la mirada de estas figuras para que se les note el paso del tiempo, ya que son viejitxs.

-Contanos Roxi, cómo empezó todo el proceso creativo de la obra.

Hace tres años que comenzó a nacer la semilla de Enderas Masugui. Aparecieron los personajes. Durante tres años la historia se ha ido moviendo muchísimo desde la dramaturgia, pero los personajes siempre estuvieron, siempre estuvo la idea central de este teatro que contenía a estos cinco artistas viejitos que le han dedicado la vida a esta rutina artística. Cada une desde su habilidad, con su gracia y con su profesión. Hay una bailarina, un trompetista, por ejemplo.

La idea que fue cambiando era si estos personajes eran humanos viejitos o marionetas viejitas. Decidimos en una de las dramaturgias que será la historia de estas cinco marionetas que han envejecido. Son presentadas como marionetas de hilo, que en un momento fueron marionetas nuevas y jóvenes 

Además de las marionetas, estarás vos en el escenario con Luisa, tu personaje. ¿Cómo asumiste el desafío de pensar la obra también con vos actuando?

Yo tengo como una constante en mi vida, siempre trato de incomodarme. Creo que mi cuñada lo dijo una vez que lo que se estanca se pudre. Esa frase me pegó muy fuerte porque entendía que el día que me quede cómoda haciendo algo me voy a envejecer, voy a dejar de tener ideas. Me gusta mucho el aire fresco y esta frescura que me dan a mi los desafíos, a pesar de que me asustan terriblemente. Pero no puedo dejar de ponerme incómoda. Y esta obra no es más que un cúmulo de desafíos, de hecho, ahora que lo pienso se me fue la mano muchísimo (risas). Estar sola en una obra sobre el escenario no lo había hecho nunca en una obra completa de 45 minutos. Si había hecho pequeñas intervenciones, pero no con esta magnitud. Ahora estoy sola en el escenario y sin texto, por primera vez. Siempre que he trabajado con marionetas me he apoyado mucho en el texto. De hecho, la obra anterior tenía muchísimo texto y esta vez la idea fue poner mucho en las acciones, decimos todo con las acciones del personaje. El otro desafío es que yo tengo un personaje en escena, no soy la marionetista invisible. Tengo un personaje y me veo en la obligación y en la necesidad de desdoblar; de actuar mi personaje y manipular a las marionetas que están vivas.

¿Cómo fue escribir para un personaje que vos misma vas a interpretar?

Cuando arme la dramaturgia tuve como un ángel guardián que es la “Rusa”, una maravillosa dramaturga que vive en Buenos Aires. Fue muy difícil escribir para mi, para un personaje que sabía  que iba a interpretar yo, me trababa mucho. Unx no debe escribir para unx con esa consciencia. La Rusa me fue ayudando a llevar a cabo este desafío y a poder pensar en el personaje sacándolo de mi, de lo que a mi me queda cómodo hacer, lo que yo tengo ganas de hacer. No, Luisa hace lo que tiene que hacer, a Luisa le pasan sus propias cosas, no es lo que le pasa a Roxi. Gran desafío desde la dramaturgia y desde el rol de la interpretación. No hubiese sido posible si no fuese por el Guille Troncoso y la Eleo que han estado ayudándome y en todo el proceso.

En cuanto a tu equipo de trabajo, ¿estuvieron siempre las mismas personas o cómo se fue gestando?             

La obra fue mutando con el tiempo, al principio iban a participar otros compañeros, iba a estar Suellen Turibio, mi amiga marionetista que se fue a vivir a Brasil y también en ese entonces estaba el “Migue”. Entendí que con ellos el proceso no sería posible porque estaban con muchos compromisos de otros proyectos y yo necesitaba generar una obra que tuviera una vida. Yo tenia mi pasión al 100 por ciento puesto en esta obra y necesitaba compañeros con la misma dedicación en el proyecto. Ahí fue cuando me di cuenta que la vida estaba llevándome a que estuviese sola sobre el escenario. Pero no tan sola porque mi compañero de la vida, el Pablon (Pablo Di Paolo), va a hacer la parte técnica y escenográfica, entonces ya se volvió una obra para los dos, un encuentro en el escenario juntos.

Luego, ambiciosamente y con mucha magia, se me ocurrió hablarle al Guille Troncoso para que sea parte, no nos conocíamos. Yo había visto muchos trabajos de él y me gustaba su forma de abordar el teatro, su frescura, su humor. Vi su trabajo con títeres, con objetos, y me gustaba mucho. Entonces me anime a hablarle y fue un capo. Se sumó enseguida. Ya hace un tiempo andamos transitando este camino. Me hizo aportes muy importantes para terminar esta obra. Se cierra la dramaturgia con el Guille y al poco tiempo se suma el Facu Sillione y me hace la propuesta de que toda la obra tenga música original creada por él. La obra solo tiene una parte de voz y diálogos a través de una presentación. Hay solo un presentador que va anunciando cada número, eso es el único texto que hay. Entonces el alma de la obra está en la música y ahí está el Facu Silione con su creación, su mágica e increíble creación. También participaron grandes músicos, la trompeta de Manuel (uno de los protagonistas) fue grabada por Leonardo “Fugy” Altavilla, Victor Silione grabó con su violín y Fabrizio Colombo grabó una milonga que va a ejecutar Pepe (otro de los personajes) con su bandoneón.

Enderas Masugui está llena de realismo mágico

La obra tiene como dos patas, siempre Liliana Bodoc está presente en todos mis procesos, en toda mi vida. Y ella decía que realidad y fantasía son como dos patas del mismo cuerpo, que no existe una sin la otra y esta obra tiene mucho de eso. La realidad absoluta de Luisa, su relación con las redes sociales, su celular, su relación con el tiempo y el espacio signado por su GPS y el hecho mágico que sucede en este lugar. Entonces se unen las dos patas de este cuerpo; realidad y fantasía, y ahí sucede todo: le pasan cosas a Luisa, a los personajes, y esperamos que al espectador también.

Eleonora, ¿vos cómo llegaste a este proyecto?

Nada es casual, con Roxi nos conocemos hace muchos años. Las dos hemos sido artesanas, después yo me fui a vivir a otra provincia y nos dejamos de comunicar, no porque haya algún problema ni mucho menos, sino por la vida misma. Luego volví a Mendoza y empezamos a comunicarnos nuevamente. Empecé a venir los miércoles. Charlábamos como amigas, con todo lo que implica reencontrarse. Ella me cuenta todo lo que ha hecho en este tiempo, yo la iba siguiendo por Instagram y ahí me cuenta lo que estaba pasando con las marionetas y me lleva a verlas. La verdad que lo que me pasó con ellas cuando las ví fue increíble, me emocionaron mucho, me conmovieron. Me pasó como una cosa fuerte. Las vi y fue un impacto tremendo. Se lo dije mil veces ¡Roxi como puede ser que estés haciendo esto tan hermoso! Hablamos de Liliana Bodoc.

Eleo, desde tu rol de actriz también debe haber sido muy lindo poder realizar aportes.

Exactamente, como yo soy actriz me empezó a contar cosas que le pasaban a su personaje y pensábamos cómo se podían solucionar. Entre mate y mate le decía, fijate esto, proba por acá, querés que veamos la escena. Y a mi me pasaba algo lindo de poder formar parte de su proceso, pero bueno, yo lo estaba haciendo como un acompañamiento lindo, producto de esos miércoles de charlas, pero sin ningún tipo de expectativa, hasta que ella me plantea si quiero ser asistente de dirección del Guille y yo me puse feliz. Yo había dejado de hacer teatro hace muchos años, estaba alejada pero con muchas ganas de retomar, no sabía ni con quién ni cómo. Si me lo hubiesen dicho no lo hubiese imaginado. Está todo junto en esta experiencia, trabajo con una comodidad increíble, mucha construcción y respeto. Así me arrimé, empezamos, está todo concatenado y junto en esta experiencia. Trabajo con una comodidad increíble, existe mucha escucha, mucha construcción, ella es muy respetuosa con lo que una le dice y a su vez una también es respetuosa con lo que dice, es un intercambio, un ida y vuelta, no es un proceso unilateral, es un proceso de construcción, no es algo frío. En el teatro a veces existe esa frialdad, pero nosotras muchas veces habíamos charlado de que es para cada una el proceso creativo, de cómo lo vivíamos, lo sentíamos. Acá se vieron reflejadas cada una de esas charlas, ha sido un encuentro que ha traspasado lo escénico, ha sido y es un encuentro de mucho trabajo, de mucha pasión, de muchas ganas. Mucha creación verdadera, seria, amorosa, mucha entrega de parte de Rosana, yo he hecho varias veces asistencia de dirección pero la recepción de Roxi ha sido hermosa, al igual que mi trabajo con Guille Troncoso, que habíamos trabajado juntos anteriormente como compañeros y nos gustó llegar a acuerdos, pensar y construir juntos. Todo ha sido muy amoroso.    

¿Cómo imaginas y sentís el estreno Eleonora?

Yo estoy muy tranquila, estoy confiada. Por una parte me da adrenalina, porque no está Troncoso que es el director y el puestista general, entonces siento que hay muchas cosas que van a caer en mí, porque la quiero aliviar a ella. Queremos cuidar a Roxi porque es una obra de ella y ha hecho todo, se basa en su idea original, en sus decisiones, sale todo de su creación, por eso yo siempre la aconsejo que defienda eso, que es su idea original. Estoy tranquila y voy a alivianar a Roxi en todo lo que pueda. 

Rosana, ¿qué sentís al ver que todo tu proceso creativo está llegando a la importante instancia de soltar y mostrarlo?

Estos tres años de la vida, que pueden ser más o menos porque no llevo la cuenta, empecé con este proceso en un momento muy difícil, en esas tormentas que una navega en la vida de crisis y cambios; no saber dónde uno está parado. En el arte suelen darse  esos momentos donde pasás por la oscuridad y el caos y apareció mágicamente esta obra que se plantó en un momento personal en el que, aunque yo no suela mirar hacia atrás, tuve que hacerlo. Y no mirar sólo hacia atrás, sino hacia adentro. Y me encuentro con esta obra donde me veo haciéndole el vestido a Coralina con el vestido de novia de mi mamá. Esa obra tiene eso. Yo no suelo llorar pero no deja de emocionarme, acá hay cosas muy importantes de mi vida, hay objetos de mi papá, de mi mamá, mios, de mis hijos, miles de cosas. Por eso no tengo idea cómo ni de dónde viene esta obra, pero sé con seguridad que sale desde adentro y siento que las mejores cosas que he hecho en el arte, que no han sido muchas (risas), son las genuinas, las que se generan cuando vienen de ese lugar. Hay ensayos que son terribles pero yo se todo lo que hemos transcurrido con esta obra. Es todo tan mágico que no tenemos idea a dónde vamos pero sé que estoy yendo adónde tenemos que ir.

Hablando de magia contame sobre la invitación al Festival de Canela en Brasil

Este festival es un honor grandísimo para mí, es nada más y nada menos que la posibilidad de representar a Argentina en el Festival de Bonecos Canelas. Éste ya lleva 31 ediciones, hace 31 años se hace, yo ni había nacido y ya se estaba produciendo (risas). No puedo pensar la cantidad de artistas que han pasado por ahí, marionetistas que admiro y yo voy a estar ahí, en ese escenario. Este festival nos ha tratado con un cuidado, es un honor grandísimo, y es hermosa la forma en la que nos hemos sentido tratados como artistas. Hay una necesidad de estar super atentos a todo lo que nosotros necesitamos y eso nos hace sentir en las mejores manos, por eso lo recibimos ansiosos, felices, con los brazos abiertos, sabiendo que es uno de los tantos regalos que nos viene haciendo esta obra. 

Una última duda, me encanta “Enderas Masugui”, pero,  ¿qué significa?

Enderas Masugui es una palabra mágica que inventó mi hijo cuando tendría cuatro años o cinco. Mi hijo más chico que es tremendo, jugaba por esta casa que tiene una galería larga con un avioncito y un trompo; tiraba el avión y gritaba ¡Enderas masugui! a toda voz, o cuando no quería que se cayera el trompo, eso era lo que gritaba. Era su palabra mágica. Tanto amé a ese niño creyendo fervientemente en su palabra mágica que la empecé a aplicar. Por ejemplo, cuando me subo a un avión, que no es mi momento preferido en la vida, lo aplico y digo ¡enderas masugui, enderas masugui!. Cuando terminé esta obra me di cuenta que estaba cubierta de magia, esta palabra en el espectáculo es el nombre del teatro: Entonces así, Enderas masugui le da la bienvenida a este teatro mágico que está perdido en el medio de la selva, donde Luisa se encuentra con ella y con estos mágicos personajes que no te vas a poder olvidar.

Y que la magia nos lleve al encuentro este domingo 13 de octubre a las 21 horas en el Teatro Cajamarca, y en las funciones venideras, para viajar con Luisa y con nuestra imaginación adonde nos lleve.              

Enderas Masugui, El viaje de Luisa

Enderas Masugui, El viaje de Luisa

Una historia de marionetas de Rosana López

Puesta en escéna y dirección general: Guillermo Troncoso
Asistencia de dirección: Eleonora Acosta
Marionetas: Rosana López
Diseño sonoro, composición, grabación y producción musical: Facundo Silione
Violín: Victor Silione
Bandoneón: Fabrizio Colombo
Trompeta: Leonardo Altavilla
Guitarra, piano, bajo, contrabajo, clarinete, batería. órgano y programaciones: Facundo Silione
Diseño lumínico: Noelia Torres
Vestuario: Valeria Gómez. Rosana López
Técnica y escenografía: Pablo Di Paolo
Compañía "El alma en un hilo"

Presentación oficial
Domingo 13 de octubre. 21 horas. Teatro Cajamarca (España 1767. Ciudad de Mendoza)

Por Majo Fernández / Fotos Leandro Fernández

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