Chile 2020

Las pensiones no doblaron el valor de los salarios

Por Pablo Paredes D. Zárate / Fotos Ig- @Faaabypv

Historia y DDHH Cobertura / 02 ABR 2020

La promesa con la que se habían creado en los años ’80 las Administradoras de Fondos de Pensiones no se cumplió. Lxs jubiladxs “mueren en la miseria”. En las calles la consigna #NoMásAFP se multiplica, mientras que con la especulación financiera las AFP ganaron millones.

Las Administradoras de Fondos de Pensión (AFP) fueron creadas en la década del ’80, durante la dictadura militar de Augusto Pinochet, por el hermano del presidente Sebastián Piñera, José Piñera. El sistema llegó para reemplazar lo que era un “sistema de reparto solidario”, pero traía una promesa: en 2020 las personas iban a tener pensiones que doblaban el salario y la tasa de reemplazo iba a ser del 100%. Así lo cuenta Pablo Valdebenito, quien forma parte de la organización de base #NoMásAFP, que tuvo su hito fundacional en Valdivia hace más de 7 años, y también trabaja en uno de los programas del Servicio Nacional de Menores (Sename).

Es abril del 2020, con el coronavirus a tope, y la promesa está muy lejos de cumplirse. La tasa de reemplazo llegó sólo al 30% “y está bajando”. Hasta antes de desatarse la pandemia, en las calles se multiplicaban los reclamos en contra de las AFP. Lxs manifestantes habían destruido distintas sedes de las Administradoras en las ciudades más importantes del país.

Una de las diferencias fundamentales entre las AFP y el sistema previsional que existía anteriormente es que este último tenía montos de pensiones fijas, en tanto que las jubilaciones bajo el régimen de AFP varían según las fluctuaciones del mercado.

Para comprender, las AFP vendrían a ser el equivalente argentino de las AFJP, y ya todxs saben cómo terminó esa historia.

“Las AFP son un número acotado de empresas relacionadas con holdings empresariales de otras empresas. Son 6 que cada fin de mes toman parte de nuestro salario, lo administran, lo someten a especulación financiera en las bolsas nacionales e internacionales. Esas ganancias quedan para ellos y las pérdidas quedan para nosotrxs. Al primer trimestre de 2019 las ganancias de las AFP fueron de un 102%. Y las pensiones cada año se van empobreciendo porque esas utilidades son para quienes las administran y no para los que, finalmente, somos lxs cotizantes, lxs actuales pensionadxs”, explica Valdebenito.

En Chile los hombres se jubilan a los 65 años y las mujeres a los 60. Desde el momento en que un/a chilenx ingresa a la vida laboral sólo puede “elegir” entre las 6 AFP para hacer sus aportes. Esto incluye también a lxs que trabajan de manera más desregularizada, o como se conoce bajo el nombre de “régimen del boletariado”, que son las personas que trabajan por honorarios. Ellxs “no cotizaban en el sistema formal, es decir, no tenían derecho ni a salud ni a previsión.  A partir de este año se comenzará a descontar parte del salario para destinar a pensiones, pero el trabajo sigue siendo precario. De hecho, es una forma ilegal de trabajo toda vez que se considera el trabajo a honorarios por servicios particulares. Pero hay muchos y muchas que, incluso trabajando para el Estado, lo hacen bajo este sistema”.

“Lo grave del sistema es que a diciembre de 2018 más del 60 por ciento de lxs trabajadores tenían pensiones menores a 100 mil pesos (alrededor de 127 dólares), un tercio del salario mínimo”, relata Valdebenito.

Lo que denuncia la organización de base #NoMásAFP y que lxs ciudadanxs reclaman en las calles es que “las pensiones son de hambre” porque los montos base que cobra un/a jubiladx no superan la línea de pobreza. “Es un robo institucionalizado de especulación financiera sometida a la lógica del mercado que ha generado que cada día y cada año en Chile haya más jubiladxs pobres”.

Es tan grave la situación que “han generado incluso que adultxs mayores hayan pactado su muerte, sus suicidios, por no haber alcanzado condiciones de vida digna para poder sobrevivir, considerando el alto costo de vida”.

Valdebenito explicó que las propuestas del Estado son totalmente insuficientes. Que han buscado extender la edad de jubilación para “cotizar más” pero “finalmente jubilarse en Chile genera miedo. Vemos entonces que quienes barren las calles son adultxs mayores, en los centros comerciales quienes hacen tareas de aseo son adultxs mayores porque requieren continuar trabajando porque sus pensiones no les alcanzan para vivir”.  

- ¿Cómo debería cambiar el sistema de jubilación en Chile?

- Lo que nosotrxs hemos propuesto es terminar con el sistema de capitalización individual y pasar a un sistema de reparto con aportes tripartitos (trabajador/a, Estado y empleador/a) y que sea de carácter solidario. Para eso se elaboró una alternativa que contempla pensiones definidas y una tasa de reemplazo. Lo que propone la Coordinadora #NoMásAFP es que la pensión mínima contributiva sea igual al salario mínimo en Chile y que se vaya reajustando todos los años, cosa que hoy en día no es así. 

Al mismo tiempo, que también exista una pensión máxima, considerando que hay personas que podrían engañar al sistema marcando un último salario de 10 millones de pesos cuando en toda la vida ganaron 500 mil pesos (U$S 637). También buscamos el reconocimiento del trabajo no remunerado como la labor reproductiva y doméstica. En la propuesta, la coordinadora graficó con una tabla que considera años de cotización y pensiones definidas. Ésta se presentó a todos los partidos políticos en el Congreso y se retroalimentó en los cabildos que se hicieron a lo largo de todo Chile y del que participaron todos los sectores sociales para proponer mejoras y modificaciones.

- Y el Estado aporta a las AFP…

-José Piñera decía hace un año atrás cuando salió en defensa institucional de su sistema, que el sistema de AFP es como un Mercedes Benz que le falta gasolina, más plata. ¿De dónde sale esa plata? de un pilar solidario que son para pensiones no contributivas; hay un aporte solidario para compensar las pensiones bajas. Lo que hace el Estado es finalmente subsidiar a las AFP y está constantemente intentando inyectarle a este sistema que hace años está colapsado.

 - ¿Cómo vive hoy una persona jubilada chilena?

- En la miseria. Tiene que vivir de allegados, allegadas. Lxs jubiladxs viven endeudados porque lxs adultxs mayores también pueden acceder al crédito. Muchxs deciden su muerte antes que seguir viviendo en este sistema en el que tienen que trabajar para sobrevivir. Si haces una comparación de una persona que se mantuvo en el sistema antiguo, aunque a muchxs de ellxs les obligaron a cambiarse casi con un fusil en la cabeza en la dictadura, una persona que se jubiló bajo el sistema antiguo percibe 450 mil pesos (U$S 574). No es una plata elevada, pero permite cubrir gastos básicos. Quien se jubiló bajo las mismas condiciones, pero en el sistema AFP, está obteniendo 100 o 120 mil pesos (entre 127 y 153 dólares). Les remedios en Chile son carísimos. Hay algunas iniciativas de farmacias populares que tienen sus precios a costo, son las farmacias pequeñas. Pero las tres cadenas de farmacias más importantes (Ahumada, Cruz Verde y Salcobrand) se han coludido para subir los precios por eso la gente durante las marchas las destruye. No sucede eso con las farmacias pequeñas porque éstas no se pusieron de acuerdo para subir sus precios.

- ¿Cuándo dejó de existir el sistema antiguo?

- Eran diferentes cajas previsionales. Existía el Instituto de Normalización Previsional que venía a aglutinar a todas estas cajas. El sistema va a terminar hasta que se muera el último beneficiario de ese esquema. Entonces hay cajas que han ido desapareciendo. La crisis del sistema de AFP se da actualmente porque hoy están jubilando a las primeras personas que ingresaron a las AFP a una edad de 25, 30 años. Estamos hablando de que después de casi 35 años están empezando a jubilar a las personas que íntegramente han estado en el sistema de AFP. 

- ¿Hay instancias de diálogo? ¿Qué expectativas tienen de cambiar el sistema?

- Las AFP son el motor del sistema, entonces transformar las AFP o acabar con ellas implicaría terminar con muchas cosas nefastas de este sistema. Es cortar la teta de grandes empresarios de este país. Por eso es difícil modificar este sistema y las voluntades políticas son nulas. 

El sistema de AFP funciona en muy pocos países del mundo. Incluso Estados Unidos analizó implementar este esquema en los años ’90 pero el Congreso no lo aprobó. Por eso se dice que “el país ha sido un experimento”. En Chile son 6 las empresas que forman parte del régimen: AFP Capital; AFP Cuprum; AFP Habitat; AFP Modelo; AFP Planvital; AFP Provida.

Al amparo de ley, las AFP pueden disponer de los aportes de lxs chilenxs para especular en el mercado, pero las ganancias no se comparten. Son numerosos los informes que dan cuenta de las monstruosas rentabilidades que tienen cada año las AFP, aunque lo que vuelve a lxs cotizadores es lo mínimo.

Sólo en 2019, millones de chilenxs salieron a la calle a pedir que se acabe el sistema. El Estado, por ahora, no presentó ninguna propuesta que promueva un cambio profundo en el sistema. La indignación contra las AFP es de larga data, pero con el estallido social de octubre pasado, los reclamos se multiplicaron y el grito #NoMásAFP se suma a la infinita cantidad de pedidos que el pueblo chileno le hace al gobierno para poder vivir dignamente.

 

En tiempos de coronavirus, un fallo inédito

El pasado 11 de marzo una cotizante logró que le restituyan todos sus fondos previsionales tras una disputa judicial.

“La Corte de Apelaciones de Talca acogió el recurso de protección presentado en contra de AFP Provida SA y le ordenó restituir al recurrente la totalidad de sus fondos previsionales”, informó El Desconcierto a partir de la publicación oficial del Poder Judicial de Chile.

En tanto, el pasado 20 de marzo “la Corte de Apelaciones de Santiago desestimó la petición de Rosa Ovalle, una enfermera que deseaba retirar la mitad de sus recursos para costear la enfermedad catastrófica de su hijo”, informó Kaos en la red.

Dos fallos, en tiempos cada vez más complejos.

Por Pablo Paredes D. Zárate

Lic. en Ciencias de la Comunicación. Periodista gráfico. Un viajero que tiene hoy su puerto en Villa María, Córdoba, pero con el mapa del mundo siempre presente. Fue jefe de Redacción en Puntal Villa María y hoy escribe para Villa María Ya Le apasiona contar historias, mínimas y gigantes, de personas y colectivos. Lee todo lo que puede y hoy asume el desafío de la comunicación y el mérketing digital. Algunos referentes: Pedro Brieger y Mariano Saravia, por su trayectoria y pensamiento; Mario Pergolini, por su capacidad de innovar en el periodismo. Muchxs más. Hoy: home office 24/7 con el firme convencimiento de que todo lo que vendrá será mejor.

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