Jóvenes sexualmente responsables

Los derechos no se negocian

Por Mendocinxs por la Igualdad

Género Mendocinxs por la Igualdad / 26 AGO 2017

El Programa Provincial de Salud Reproductiva cuenta con un área de capacitaciones a cargo de las licenciadas Bibiana Vangieri y Laura Schuster que viene trabajando en relación con jóvenes/adolescentes de escuelas secundarias, como también jóvenes no escolarizados.

Hace dos años, el área de capacitaciones se propuso regionalizar estas capacitaciones para llevarlas a todos los rincones de la provincia. En este marco, se presentaron en el departamento de Malargüe, donde recibieron las críticas del padre Jorge “Pato” Gómez, quien expresó su postura ante estas capacitaciones, claramente con desconocimiento de la Ley de Educación Sexual Integral 26150.

La participación en estos encuentros, como declaro Vangieri, supera los 200 asistentes. Para el encuentro del 25 de agosto en Le Parc contaban con 500 jóvenes ya inscriptos. De estas jornadas surgen las temáticas para ir abordando y trabajando con ellos, con agregado permanente de material y contenidos.

Estos espacios son los que permiten el reconocimiento de los derechos que se poseen, la posibilidad de salvar dudas, convertir a los jóvenes/adolescentes en sujetos sexualmente responsables, uno de los objetivos que se propone la ley. Ser sujetos sexualmente responsables significa, ni más ni menos, hacernos cargo de nuestra sexualidad, cuidándonos y cuidando al otro.

Los datos son alentadores: hay una reducción de los números en embarazos adolescentes, gracias a los espacios de capacitación, al compromiso de los docentes, a los médicos ginecólogos que atienden en los centros de salud, a la entrega de métodos anticonceptivos.

Entre todos, como sociedad, debemos aportar para que la sexualidad deje de ser un mito y se convierta en el placer que pueda vivirse plenamente, conscientemente… Las posturas religiosas o del culto que se profese no deben interferir con derechos adquiridos y con las prácticas de cada sujeto, adolescentes que quieren cuidarse, vivir/experimentar su sexualidad, aprender sobre nuevas sexualidades. Las prácticas de fe, que son privadas, no deberían condicionar, ni generalizar acciones.

Vivamos, disfrutemos y seamos conscientes de nuestra sexualidad. Pero para ello debemos dejar que nuestros jóvenes recorran un camino, un camino que debe contar con el apoyo del sistema de salud, de educación, con espacios de discusión, de contención, de escucha, de aprendizajes. No neguemos a nuestros jóvenes/adolescentes esta posibilidad de contar con el acompañamiento del personal especializado.

Por Mendocinxs por la Igualdad

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