Brigadas de salud en Chile

Lxs que ponen el cuerpo por el otrx

Por Pablo Paredes D. Zárate / Fotos Gentileza brigadapaux_valdivia y alegre.perdicion

Historia y DDHH Cobertura / 31 MAR 2020

En Valdivia grupos de voluntarixs atienden a lxs heridxs durante las manifestaciones. También ellxs son reprimidxs por Carabineros. Reciben colaboración de las personas que les regalan insumos para que puedan seguir ayudando.

Hasta hace pocos días continuaba el conflicto social en Chile. El 18 se iban a cumplir 5 meses desde la primera manifestación ocurrida en octubre. La expansión del coronavirus obligó a todo el mundo a replegarse. El gobierno aprovechó para darle el mando a los militares y restringir cada vez más la libre circulación. Es una decisión que intenta imitar lo hecho en Argentina, pero que, en el caso de Chile, es casi una oportunidad de apaciguar tanto malestar social.

Desde octubre, Valdivia era una de las ciudades donde se replicaban los focos de protestas y donde lxs manifestantes eran brutalmente reprimidxs por Carabineros. En esta ciudad, un grupo de voluntarixs comenzó a autogestionarse para atender a lxs heridxs durante las movilizaciones.

Eduardo “Lalo” Ramírez Canales está en cuarto año de Veterinaria y forma parte de las Brigadas de Salud, un grupo autogestivo formado mayoritariamente por estudiantes de carreras como medicina y afines. 

Lxs voluntarixs están en el frente del conflicto identificadxs con una cruz roja pintada a mano. Están para socorrer a las personas que resulten heridas. Los insumos que tienen son los que reciben de donaciones de vecinxs que lxs ven actuar y de las pocas cosas que ellxs tienen en sus casas.

 “Al principio era muy rústico, pero éramos mucha gente. Formábamos grupos y nos poníamos en la calle. En ese momento sólo teníamos mascarillas, agua con bicarbonato, cosas que uno mismo donaba porque estudiábamos carreras relacionadas con la salud entonces siempre había alguien con una caja con guantes, mascarillas, gasas. Así nos empezamos a juntar y crecer. La gente nos empezó a reconocer en las calles”, cuenta Lalo sobre las primeras intervenciones que tuvieron.

Lalo, al igual que sus compañerxs, comprendió que estaban en las marchas para ayudar a las personas golpeadas o afectadas por los gases lacrimógenos y comenzaron a organizarse. Se corrió la voz y se armó un grupo de WhatsApp.

- ¿Cómo se distinguían en la calle?

- Solamente por la bandana o porque usábamos una remera blanca que tenía una cruz roja rallada. Siempre estábamos en las esquinas y llamábamos a las personas “aquí hay agua con bicarbonato, oiga”, por si alguien se ahogaba. Incluso se estuvieron haciendo capacitaciones en RCP para hacer primeros auxilios de una manera más protocolar. La gente nos veía en la calle y nos agradecía, nos regalaban insumos. Nos han donado escudos artesanales, mascarillas de gas, antiparras, cada vez estamos más equipadxs. También profesionales de la salud nos han apoyado porque nosotros sólo somos estudiantes. Tuvimos que armarnos para protegernos porque los pacos nos disparaban igual, no importa quien estaba adelante.

- ¿Qué sentís cuando tomás dimensión de todo lo que han organizado?

- Ha sido gratificante y agotador porque algunxs salimos todos los días, durante el Toque de Queda también. Era un riesgo que yo quería correr también. Prefiero eso a vivir en la anormalidad en la que vivía antes. Siento que mucha gente de las brigadas médicas está haciendo un cambio, están de verdad utilizando los conocimientos en pos de alcanzar una dignidad social.

- ¿Cuántos llegaron a formar parte de las brigadas?

- Llegamos a ser 100 en un principio, pero eso fue disminuyendo poco a poco porque había gente que no sabíamos quienes eran, otrxs iban una o dos veces y luego ya no, después nos empezaron a decir que había infiltradxs. Los pacos se metieron en todo, empezaron a ir hasta las asambleas de la Universidad. Al final el grupo se volvió más acotado y organizado. 

Lalo asegura que, pese a estar identificadxs, Carabineros los reprime igual. Así y todo, asumen el riesgo de ayudar: “Tu estas con la cruz roja, saben que estás para colaborar con lxs heridxs, pero te quieren detener igual porque ‘estás obstruyendo su procedimiento’. Entonces todxs en la brigada médica sabemos que hay mucho riesgo. Nadie se lo cuestiona, estamos seguro de que hacemos algo bueno, que estamos ayudando”.

Allá lejos, en octubre, cuando la sociedad estalló, Lalo y sus compañerxs se quedaban todos los días hasta las 3 o 4 de la madrugada, en pleno toque de queda, atentos para dar una mano. Su familia no lo sabía. Las Brigadas de Salud son una iniciativa fundada en Valdivia y que se fueron replicando en otras ciudades, como Concepción, una de las urbes más importantes de Chile.

“Hay gente con crisis asmáticas, de pánico y muchos no saben cómo lidiar con eso. Yo sufrí de crisis de pánico cuando era chico entonces sé más o menos el protocolo para eso. Si no estuviéramos las brigadas hay gente que se podría haber muerto ahogadxs o por los balazos”, narra.

Y de acciones como estas florece la solidaridad porque, para atender a una persona herida, se necesitan los elementos necesarios. Y son lxs mismxs vecinxs lxs que se acercan a ofrecer lo que tienen para que lxs voluntarixs puedan hacer su trabajo. También están recaudando fondos para comprar más insumos y medicamentos: “Es increíble el cariño y el respeto que sentimos en la calle”.

- ¿Hasta cuándo crees que va a durar la lucha? (una pregunta hecha antes de que la pandemia del Coronavirus llegara a Sudamérica, en el mes de febrero)

- Ya no estamos con la misma intensidad de antes y entiendo que es por el desgaste. Así como vamos, con los oídos sordos del Estado, yo creo que vamos a pasar de marzo. Creo que incluso podemos llegar hasta abril o mayo, que todo esto se va a acabar. Le veo muchos meses para que esto se solucione porque políticamente va a suceder algo en Chile en esa fecha. 

En enero y febrero esa gente no está ni ahí y nos van a tratar de quitar la atención al movimiento social. Lo intentaron con la Teletón, que se canceló, con los partidos de Chile, y los partidos se acabaron (la final de la Copa Libertadores entre River y Flamengo iba a disputarse en noviembre en Santiago y tuvo que mudarse a Lima, Perú). Y eso fue increíble porque las barras se unieron (recientemente Carabineros se cruzaron con hinchas de Colo-Colo durante un partido del torneo local. También hubo conflicto con hinchas de la “U”, en el partido con Internacional por Copa Sudamericana). En marzo recién la gente del Estado va a tomar cartas en el asunto. Nosotrxs tenemos asumido que debemos llegar hasta el final, si al final de cuentas cualquier lucha requiere un sacrificio.

- ¿Cómo resumirías el sentir de lxs chilenos? ¿Qué se está pidiendo en la calle?

- Como dice el nuevo nombre de la ex Plaza Italia (en Santiago): Dignidad y Justicia. A alguien se le ocurrió poner en Google Maps como sugerencia al nombre de la plaza, Dignidad. Toda la gente empezó a apoyar y ahora entrás a Maps y se ve con ese nombre. Yo creo que va a terminar llamándose así porque siempre ese lugar fue el centro de cada manifestación y protesta en Chile porque la gente la siente suya. Hay muchas personas que están sintiendo amor por su país con todo esto, no como se venía dando antes. Dignidad y justicia es lo que siempre nos han negado.

Una de últimas movilizaciones de gran magnitud ocurrida en Chile fue la del 8M, donde miles y miles de mujeres se congregaron en la Plaza de la Dignidad, en Santiago, y en las plazas de todas las ciudades y regiones. Los reclamos y la desaprobación contra Piñera siguen latente, sólo que la pandemia obligó a que las personas ya no pudieran manifestarse y que tuvieran que quedarse en casa. El Coronavirus le dio un respiro al gobierno chileno y la agenda está centrada hoy en contener el veloz avance de la enfermedad.

Julia Saravia

Julia Saravia

Agradecemos a Julia Saravia, quién nos brindó su ayuda con la gestión de los contactos, pautó las entrevistas y nos ayudó con la información previa.

Sobre Julia
Obsesionada con la comprensión de las ciencias naturales desde la cultura. Amante de los animales y eterna enamorada de la música y el cine. Usa el humor como mecanismo de defensa, y le encanta.
De Villa María a Posadas, de París hasta la Antártida, se ha movido por la ciencia, estudiando reptiles, mosquitos, seres humanos, y hoy, peces antárticos.  


Admiradora de Carl Sagan, por combinar talento y humildad para comunicar las ciencias, y de Michel Gondry por su originalidad e ingenio para contar historias. 


Hoy realiza su Doctorado estudiando la sensibilidad de peces nativos a los efectos del calentamiento global y la expansión de la salmonicultura en el sur de Chile. Además, conduce y produce el podcast La Selva del Saber junto a colegas de postgrado. Está incursionando en la comunicación, siempre con miras a construir puentes de diálogo entre las ciencias naturales y otras áreas.

Por Pablo Paredes D. Zárate

Lic. en Ciencias de la Comunicación. Periodista gráfico. Un viajero que tiene hoy su puerto en Villa María, Córdoba, pero con el mapa del mundo siempre presente. Fue jefe de Redacción en Puntal Villa María y hoy escribe para Villa María Ya Le apasiona contar historias, mínimas y gigantes, de personas y colectivos. Lee todo lo que puede y hoy asume el desafío de la comunicación y el mérketing digital. Algunos referentes: Pedro Brieger y Mariano Saravia, por su trayectoria y pensamiento; Mario Pergolini, por su capacidad de innovar en el periodismo. Muchxs más. Hoy: home office 24/7 con el firme convencimiento de que todo lo que vendrá será mejor.

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