Liliana Felipe

Música con mucho para decir

Por Laura Becerra Ortiz

Música Cobertura / 03 JUN 2019

Liliana Felipe se presentó el 23 de mayo en la Nave Universitaria en un recital cargado de ideología frente a un auditorio mayoritariamente femenino.

Sobre las tablas sólo un piano, un pañuelo verde, uno naranja, la foto de dos perros salchicha y una partitura. Una puesta minimalista que se mantuvo durante toda la noche porque no había tanto para mostrar, sino mucho para decir. 

Paseando su repertorio de canciones por asuntos como el autoritarismo, los abusos de la iglesia, las desigualdades sociales o los gobiernos de derecha, uno de los temas a los que más refiere Felipe es sin dudas al feminismo.  

Lo hace no sólo marcando de modo irónico y muy certero las desigualdades que sufrimos las mujeres en todos los ámbitos, sino que también despliega instrucciones sobre anatomía y placer:

"hay clítoris de todos los tamaños, de todos los colores y de todos los sabores (…)  No es un botón, es un iceberg, y es un portento que tiene la mujer”, canta y todes celebran. 

 Pero además de esa defensa, si a algo se aboca hoy esta cantante argentina radicada en México, es al activismo antiespecista. Y lo dejó en claro no sólo con el título de su último disco Liberación Animal, sino que gran parte de la noche expresó su odio hacia lo que hace el humano con los animales y llamó a todes a sumarse a la causa generando consciencia. 

“Ni seda, ni piel. Ni vivos, ni muertos. Ni en jaulas, ni sueltos. Ni crudos ni asados, ni en un estofado, no son ingredientes, son seres sintientes, que quieren vivir. Ya somos millones que somos veganes y siendo veganes, vegangelizamos”, y vaya si ella lo hace. 

Una noche donde se sintió en el aire una gran complicidad entre la artista y el público. Esa unión que dan las causas comunes, esa alegría que encuentran les espectadores cuando el micrófono lo tiene quien canta las cosas que elles también sienten y quieren decir.   

Por Laura Becerra Ortiz

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