Fiesta de la cosecha

Noche de raíces

Por Priscila Jardel Castello y Majo Fernández / Fotos Leandro Fernández

Música Cobertura / 02 MAR 2018

En la última semana de eventos vendimiales se disfrutó de la “Fiesta de la cosecha”, realizada el miercoles por la noche en los viñedos del aeropuerto provincial.

La fiesta de la cosecha viene celebrando su decimosexta edición. Esta jornada se viene destacando por la gran calidad musical que ofrece año tras año. En esta ocasión se agasajaron las composiciones de Astor Piazzolla con grandes presencias escénicas.

Si bien puede haber un porcentaje variante entre las personas que disfrutan y defienden los eventos vinculados a vendimia o no; si es una realidad que este tipo de encuentros reflejan masivamente la existencia de un caudal sumamente extenso y talentoso de artistas mendocinxs que nos representan y nos enaltecen con la calidad de sus propuestas. Grandes presentaciones ofrecieron Ini Ceverino, Los Biciswing y la Filarmónica de Mendoza encargada de darle apertura a esta reunión musical.

Bajo la dirección de Gustavo Fontana, la Filarmónica de Mendoza interpretó Orfeo en el Infierno (Obertura) de J, Offenbach. Posteriormente se hizo presente Arturo Diemecke director invitado de la Filarmónica de Buenos Aires y director del Teatro Colón. En el violín se sumó Pablo Saraví.

La primera vez de Ini Ceverino en esta celebración dejó muchas sensaciones sobre el escenario. Con su voz recorrimos gran parte del cancionero y del folklore cuyano. Los músicos que la acompañaron fueron Franco Navarro, Raúl Reynoso y Rubén Martínez en guitarras junto a Ricardo Vaccari en percusión.

Ini Ceverino se encargó de hacer escuela contando acerca de las piezas que iban interpretando, sobre sus autores y temáticas. Comenzaron con la tonada En mi pensamiento, y como no podía ser de otra forma siguieron con una cueca en donde se recordó a Jorge Marziali, recientemente fallecido. La pieza en cuestión fue “Para Palorma” canción que homenajea a Félix Dardo Palorma (en mayo se cumplen 100 años de su nacimiento).

La cantora se pregunta: “¿quién no habrá sentido un temblor en Mendoza?” y las guitarras le contestaron con Gatito de los temblores de Víctor Hugo Cortez y Roberto Mercado; junto a la Filarmónica, interpretaron Compadre del sol, con arreglos de Polo Martí.

Como cierre de la noche pudimos disfrutar de la presencia de Elena Roger y Escalandrum; sexteto compuesto por Daniel (Pipi) Piazzolla, Damián Fogiel en saxo tenor, Nicolás Guerschberg en piano, Gustavo Musso en saxo alto y soprano,  Martín Pantyer en saxo barítono y clarinete bajo y Mariano Sívori en contrabajo.

La excelencia de esta combinación se notó desde la primer pieza, arrancaron con Primavera porteña, seguida de una bellísima versión de Los Pájaros perdidos donde se sumó la filarmónica comenzando con un violín que se mixturaba con la voz de Elena de manera única y sensibilizando a quienes estaban presentes. Siguieron las emociones con Chiquilín de Bachín, y Milonga de la anunciación.

Para hacer más especial el encuentro, Elena anunció que vendrían dos canciones muy especiales para nuestra provincia: Zamba de los adioses y Zamba Azul. Con una gran repercusión de los presentes la cantante interpretó estos temas pertenecientes a Armando Tejada Gomez y Tito Francia.

La artista, que tiene 7 meses de embarazo, se tomó un descanso y Pipi Piazzolla y los Escalandrum comenzaron a despedir la noche. El baterista expresó: “es un honor interpretar la música de mi abuelo que nos representa en todo el mundo. En Rusia, en los jardines de infantes los chicos cantan este tema“ y así con el reconocimiento de su nieto y de las personas presentes, la Fiesta de la Cosecha siguió homenajeando al revolucionario del tango con Libertango, Preludio para el año 3001 y con Adiós Nonino.

Para el cierre y con ovaciones de pie por parte de los casi doce mil presentes se hizo una hermosa interpretación de Balada para un loco y solo se sintieron en el ambiente elogios a lo que acaba de suceder.

El escenario, sonido y luces acompañaron la excelencia de este espectáculo dirigido musicalmente por Polo Martí. Las visuales no estuvieron a la altura de lo que sucedió en materia artística.

Cabe destacar que este evento además tuvo fines solidarios. Se logró recolectar alimentos no perecederos, leche, útiles escolares, artículos de limpieza para la Organización sin fines de lucro Vida infantil.

Para los años venideros y es algo que se viene repitiendo en varias de sus ediciones, sería importante implementar mejoras para evitar las demoras tanto en la llegada como en la salida del evento. Sí es destacable la puntualidad y la comunicación permanente por parte de la organización hacia las personas que iban a asistir desde el momento que se gestionaban sus entradas para obtener información de utilidad.


Por Priscila Jardel Castello y Majo Fernández / Fotos Leandro Fernández

Contanos que te pareció