Drag y militancia

Arte en resistencia

Por Juan Stagnoli / Fotos Glow - Revista IN

Género Polidiversxs / 22 MAY 2021

Compañerxs que se apropian del drag para dar un mensaje y promover la ampliación de derechos. En lugares rancios, reivindican las conquistas sociales y un país más justo para todxs.

El arte salva. Porque en 2020, cuando estábamos encerradxs, queríamos maquillarnos y el Drag era la pastilla de vida que podíamos tener”. Las palabras son de Imperia, una Drag Queen salteña quien, como otras tantas, encontró en esta muestra artística una forma de decir lo que le pasaba al colectivo, sus desafíos, sus conquistas y también sus ideas. 

Porque el movimiento drag se tuvo que adaptar al paso del tiempo y a una pandemia que cerró el principal espacio de la actividad: la nocturnidad. Los vínculos, las amistades que formaron o la familia que unx elige en el colectivo quedaron paralizadas.  Y así como no hay un solo modelo drag, tampoco hay realidades similares en un espacio que debe hacerse lugar, hacia dentro y fuera de la comunidad, enfrentando los prejuicios y también la falta de empatía. 

Ser drag queen, combinar el arte y la militancia, no siempre es fácil. Decir lo que unx piensa cierra oportunidades laborales y, en una provincia como Mendoza, marcada por los discursos de odio y cuyos medios invisibilizan los casos de violencia hacia personas del colectivo LGBTTQ+, la situación es mucho peor. 

Así resume el panorama Némesis, una de las drags icónicas de Mendoza. En una charla con Sin Retorno recuerda su nacimiento en 2004, cuando el bailarín Nahuel Cuello -su creador y álter ego- le dio lugar en su mundo. Una cosa llevó a la otra y, entre presentación y presentación, fue incorporando pinturas, tacos, pelucas y, por supuesto, brillo y glamour. 

Así conoció la luz esta drag que es una mezcla entre una Sailor Scout y una modelo de Victoria´s Secret. Con una gran base de la cultura animé, Némesis se define como un personaje poderoso, una deidad (de hecho en la mitología griega, Némesis era la diosa de la Venganza) que no se guarda nada. 

Ser drag en lugares rancios 

“Me ha pasado que no me llamen por mis ideas políticas, pero eso no me quita el sueño. No he cambiado en nada y no estoy dispuesta a renunciar a mis ideales, ni vender la dignidad de mis colegas y compañerxs. Batallo cuando se vulneran los derechos y en Mendoza es una moneda corriente”, sostiene Némesis mientras se prepara para una presentación en un bar de la calle Arístides.  

Los prejuicios de la pacata sociedad mendocina siempre marcaron la primera impresión. Veían a las drags como bichos raros, personas malas o que “algo escondían”. Sufrían discriminación de la sociedad que, en un intento desesperado por encuadrarlas en un esquema binario, eran marginadas como otras miembros del colectivo: las chicas trans. 

Mostrar su talento y desparpajo arriba del escenario hizo que Némesis fuera una figura en los bares “alternativos” de la provincia y, aunque la pandemia frenó todo, se abrieron oportunidades laborales en eventos familiares o poniendo música en bares.

“Siempre la entrada es por la conexión que tenemos con las mujeres, porque el tipo mendocino no se levanta a decirte qué lindo lo que tenés puesto. Antes éramos mal vistxs y ahora somos un producto de consumo”, comenta. 

En otra provincia conservadora, y más cerca en el tiempo, apareció en escena Imperia. El lugar elegido fue el GNetwork, el evento anual de turismo LGBTTQ+ y su fuente de inspiración fue una drag que aún está en el recuerdo de lxs mendocinxs: "Maverick"

Sebastián Simón, quien ya trabajaba como “civil” en el área de turismo de Salta, vio en la artista mendocina una fuente de inspiración. Allí empezó la búsqueda y la necesidad de sacar a Imperia dos veces del closet:  la primera, cuando se montó y se apropió del ser de Imperia, y la segunda, cuando le dio algo para decir a su personaje. Con miedos y ansiedades, Imperia llegó al hotel del evento con un vestido plateado y una cola de lentejuelas acompañada con una peluca rubia que cautivó al auditorio. 

“Luego de esta presentación me di cuenta que con Imperia podía hacer algo político, revolucionario. Es salir del closet y mostrarse como uno es. Si lográs inspirar a una persona es suficiente, porque le estás diciendo sé lo que tengas ganas de ser y que nadie te diga cómo hacerlo”, comenta.

Imperia, Némesis, Sebastián, Nahuel están marcadxs por el mismo destino: la necesidad de decir y tomar posición. Entienden que en la actualidad no existen las familias drag, pero sí grandes amistades y compañerismo. “Tengo recuerdo de estar a las 4 de la mañana maquillándome porque era el Carrusel de la Vendimia y siempre alguna te prestaba las pinturas o te maquillaba”, señala Imperia.  “Estamos bastante unidxs en algunos aspectos, porque compartimos con una nueva camada de drags como Charlotte Fyre, Kiana Mackenzie y muchas otras con quienes hay camaradería, compañerismo. Se arman grupos drag, que salen juntxs y comparten eventos”, completa Némesis. 

El debate Ru Paul

Las nuevas generaciones drag la tienen re clara. Tienen otra cabeza y acceso a material que sus predecesoras nunca tuvieron. El acercamiento de Némesis al mundo del glitter y la resistencia sucedió varios años antes de ponerse una peluca, cuando vio por primera vez a la artista estadounidense Ru Paul en televisión.

“En Susana Giménez, en los años 90s, lx vi por primera vez y me impactó. Eran dos metros de puto, negro, fibroso y yo no tenía la más pálida idea de quién era”, rememora. 

En los años '90s Ru Paul estuvo en el acartonado programa de Susana Giménez. 

Ru Paul ha sido fuente de inspiración a lo largo de todo el mundo con su reality “Ru Paul Drag Race”, en la que las participantes compiten para ver quien gana la corona Drag. Sin embargo, es cuestionadx por promover estereotipos y volverse tan comercial que termina siendo parte del entretenimiento cis heteronormado.

 “Es un formato muy completo, pero se volvió frívolo con el tiempo”, señala Nénemis. Imperia completa: “Es maravilloso lo que hizo. Puso a las drags queens en la paleta. Pero hoy es como ver una publicidad de una marca de ropa en la que los productos que te venden no te entran y te frustrás. Ru Paul marcó un estilo Drag, pero que no representa a todo el mundo. Mi drag tenía barba y según Ru Paul eso no se puede. Entonces, ¿por qué yo no puedo criticar?”.  

Ambas sostienen que cómo artista drag tiene que haber un mensaje, un concepto, que no tienen nada que ver en lo que tengas para producirte. “Con algo sencillo podés decir mucho y no solamente ser una persona que se monta y nada más.  Hay que buscar la forma de trascender y no muchxs lo hacen”, dice Imperia. 

Lo que tenemos y lo que falta 

Némesis se considera peronista y con una formación popular. Con militancia activa en las redes, sostiene que no alcanzan con las “buenas intenciones” de la política. “Las palabras se las lleva el viento y es necesario actuar en consecuencia a lo que nos pasa y nos atraviesa como sociedad y como colectivo, porque quizás a mí no me falta nada, pero hay gente que sí y por ellxs tenemos que seguir trabajando. Por lo que nos une, lo que nos hermana”. 

Gracias a la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género, Argentina es un país más justo. En una reflexión necesaria, Imperia señala: “Las conquistas de derechos se liberan, cuando el Estado apoya con instrumentos políticos reales. Hoy lo que falta es la conquista de  más derechos para la comunidad trans. Lxs chicxs trans están invisibilizadxs. El cupo laboral se sancionó hace unos meses, pero falta. Y falta mucho”, sostiene la drag salteña. 

 

Nemesis va más allá. “Estamos en camino y cada vez somos más quienes nos sumamos y tenemos más conquistas. Lo que queda es seguir, siempre seguir y nunca no seguir. Defender las conquistas sociales y populares, en especial las del colectivo,  porque han sido producto de años de luchas y esa memoria la tenemos que respetar”.

El choque generacional es fuerte y enriquecedor. Lxs pibxs que crecieron en un país más justo tienen otra mirada y son menos desprejuiciadxs. Pero no todo el “ambiente” lo vive así. Porque hacia dentro del colectivo es donde más se ve la discriminación o la marginación. “Pedimos empatía y respeto, pero no lo damos, y sería lindo que suceda”, termina la charla Imperia. Lo mismo hace Némesis: “Hay cosas que yo no negocio.  Voy a donde me pagan bien, me tratan bien y valoran mi esfuerzo y mi trabajo. Tenemos un compromiso para asumir como artistas y representantes de un colectivo. Y esa es la lucha que hay que seguir”. 

Por ellxs, por todxs: ¿Dónde Está Tehuel? - Justicia por Melody – Justicia por Josefina Cruceño.  

Por Juan Stagnoli

Juan Stagnoli es periodista y productor mendocino. De Sagitario, como Gachi y Pachi. Trabaja en radio y es responsable de prensa de CTA Trabajadorxs Mendoza. Lector de diarios, diverso, peronista y fanático de la música y el teatro, ha desarrollado distintas facetas en medios de comunicación de la provincia. El ciclo Mendoza Igualitaria, de la red de Mendocinxs por la Igualdad, terminó de confirmar su pasión por el abordaje periodístico en temas vinculados a Derechos Humanos, Disidencias Sexuales y Política local. Defensor de los movimientos populares y crítico de todo lo que sea conservador, sus notas cuentan las historias de quienes son silenciades por los medios hegemónicos.

/ Fotos Glow - Revista IN

Contanos que te pareció