Maratón en el hemisferio sur

Ciencia ciudadana para la biodiversidad

Por Julieta Vignale

Ciencia & Tec +Ciencia / 22 OCT 2021

Del 21 al 25 de octubre, Mendoza se suma a la iniciativa de ArgentiNat para el registro de la vida silvestre. Benjamín Bender, técnico de IADIZA CONICET, nos cuenta su labor y cómo colaborar con la producción científica de nuestro entorno.

Conectarse con la naturaleza, fotografiar, registrar y compartir es la consigna para participar de la Gran Biobúsqueda del Sur, clicks de experiencias que integran una plataforma donde la comunidad científica trabaja en conjunto con la sociedad, partícipe en la construcción colaborativa del conocimiento sobre la flora y fauna en Argentina.

¿Qué es la Biobúsqueda del Sur? Se trata de una iniciativa que busca reconocer y promover la preservación de la inmensa biodiversidad que se extiende por el hemisferio sur durante la primavera, involucrando al público en general en el aprendizaje de la ciencia y la naturaleza, a partir de sus observaciones captadas con celular o cámara fotográfica.

No es casual que sea en esta época, ya que la naturaleza se realza con las plantas florecidas, la aparición de diversos insectos, los pájaros musicalizando las mañanas y las tardes, junto a otros animales que finalizan su hibernación. Pero no todo es primavera: la biodiversidad está amenazada a nivel global y local por diferentes problemáticas como el cambio climático, la pérdida de hábitats y ecosistemas, la introducción de especies exóticas, el impacto de la industria y la creciente urbanización generalizada.

Hay motivos entonces para sumarse a esta biobúsqueda, que forma parte de la red internacional iNaturalist, articulada por la Academia de Ciencias de California y la National Geographic Society. A nivel nacional, está promovida por el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (MACN CONICET) y la Fundación Vida Silvestre, que han extendido el compromiso a distintas provincias.

Desde la línea del Ecuador al Polo Sur, a través de la app de iNaturalist y el nodo Argentinat.org, se registrarán observaciones de la naturaleza en simultáneo que contribuirán a potenciar -de manera colectiva- una base de datos sobre la biodiversidad existente en nuestra región. Hay que destacar que en tan solo dos años se han acrecentado los aportes de la comunidad y se ha superado el medio millón de observaciones en el territorio argentino. Mendoza se prepara para este hito alentado por el Instituto Argentino de Investigaciones de Zonas Áridas (IADIZA CONICET) junto a la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial de la Provincia, a través de la Dirección de Recursos Naturales Renovables y Unicipio.

¿Qué conocemos sobre la biodiversidad en Mendoza y su quehacer científico?

Para interiorizarnos sobre la gestión de datos abiertos de la vida silvestre, dialogamos con Benjamin Bender, administrador de las colecciones de vertebrados y curador de la colección ictiológica (colección de peces de Mendoza) del IADIZA CONICET: 

Mi trabajo consiste en la generación y preservación de la información biológica. Esa es un poco mi tarea, desde ir al campo y ayudar a los investigadorxs y becarixs a traer los ejemplares, hacer todo el proceso de ingreso a la colección, generar la base de datos y luego socializarla, a través de repositorios públicos institucionales y de acciones de ciencia ciudadana”, explicó el técnico taxidermista. 

Actualmente, el IADIZA CONICET comprende más de medio millón de ejemplares de colecciones biológicas, entre ellas del área de los vertebrados que comprende: mastozoología, que son los mamíferos; herpetología, que son los reptiles; ictiología, que son los peces; y ornitología, que son las aves. Asimismo, se compone de otras colecciones de herbario (plantas) y entomología (insectos y arañas). Según Benjamín Bender, este número relevado “es significativo, porque comprende un ranking de colección a nivel nacional que coloca a Mendoza en un cuarto o quinto lugar”.

Desde el instituto IADIZA se trabaja en la documentación y registro de las colecciones que son alojadas en el sistema de repositorios de acceso público pero, además, se va sumando a GBIF, Facilitador de Información Biológica Global, que da acceso (online, libre y gratuito) a datos de biodiversidad de todo el mundo para apoyar la investigación científica, fomentar la conservación biológica y favorecer el desarrollo sostenible.

En el caso de especies amenazadas, Bender advierte que “la información pública se restringe y se oculta información de distribución”, para no contribuir a problemáticas como la caza de animales para la venta ilegal y respetar la legislación de protección de ecosistemas. 

“Hace algunos años GBIF comenzó a mezclarse con estas plataformas de ciencia ciudadana donde la información no es un ejemplar depositado en un museo sino que es un dato digital. Así, una fotografía, un sonido, un avistaje de alguien aporta su conocimiento sobre la biodiversidad”, explicó el técnico de IADIZA acerca de esta iniciativa de ciencia participativa.

La pasión y el compromiso asumido en esta actividad de conocimiento y preservación de la naturaleza es reconocible en el diálogo con Benjamín Bender, que describe su trabajo de manera entusiasta: 

“Me motiva trabajar en algo que es útil, que queda a la perpetuidad, porque lo que uno hace puede tener trascendencia. Una colección biológica tiene una trascendencia de 150 años pero una colección digital podría ser para toda la vida. Por eso entusiasma ese manejo del patrimonio y la responsabilidad civil para las futuras generaciones”, expresó. 

La importancia de involucrarse en la ciencia ciudadana para la biodiversidad

Estas herramientas digitales utilizadas por la comunidad científica y apropiadas por la ciudadanía buscan contribuir a un cambio, a enseñar y concientizar acerca de las problemáticas ambientales. 

“Participar de estas herramientas es importante para poder planificar y hacer gestión de gobierno. Es importante este aporte de datos básicos y confiables para realizar un cambio de hábito, porque en este caso podemos ver tanto la presencia de una especie pero también cómo ésta desaparece de un lugar, entonces podríamos tener un monitoreo instantáneo de lo que está pasando en nuestro jardín, en nuestro barrio, en nuestra ciudad, en nuestro país”, destacó Bender. 

Y es que se trata de tomar una foto o registrar un sonido con nuestros celulares georeferenciados, desde nuestros espacios naturales más cercanos, y luego acceder a INaturalist/ ArgentiNat, subir el registro (sea de una planta, un insecto, un hongo, una flor o un zorro en el pedemonte) para que sea reconocido y referenciado mediante la comparación con otras exploraciones, conformando así un proceso de producción colectiva del conocimiento. ArgentiNat viene a funcionar como una red social de biólogxs y científicxs junto a la ciudadanía interesada, no necesariamente experta en reino animal, vegetal, de hongos y bacterias. 

 

La Gran Biobúsqueda del Sur es el evento que aprovecha la cosecha de datos del 21 al 25 de octubre en el hemisferio sur, desde una vinculación participativa entre ciencia y sociedad de la que podemos ser parte. Desde IADIZA explican que “es una iniciativa que viene desde Australia y que tomó todo el hemisferio sur en primavera para contar con la mejor disponibilidad de los animales y de las plantas para ver los detalles que sirven a la identificación de flores, aves e insectos”.

En Argentina se gestionan diferentes lugares de participación en localidades y ciudades, impulsando a una maratón naturalista, una competencia saludable entre las ciudades, que ya agrupa alrededor de 700 participantes, más de 20.000 observaciones y 2.000 especies encontradas.

Participemos de esta experiencia para conocer cuán diversa es Mendoza y cuán diverso es nuestro país.

App iNaturalist

App iNaturalist

Para participar hay que descargarse la aplicación iNaturalist de acuerdo a tu móvil:

Por Julieta Vignale

Memoria onírica, pasado coreuta y carcajada registrada. Música, arte, cine y aire libre conforman los espacios necesarios de su cotidianeidad. Es Licenciada en Comunicación Social por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo. Su profesión y formación se ha vinculado principalmente a la gestión y producción cultural y académica. Actualmente, se desempeña como Coordinadora de Comunicación y Divulgación Científica en la Secretaría de Investigación y Publicación Científica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo. Asimismo, está finalizando sus estudios de posgrado en la Maestría Ciencia, Tecnología e Innovación de la Universidad Nacional de Río Negro. 

Conocer y reflexionar sobre la caja negra de la ciencia, acerca de su contexto de producción, de sus modos de circulación, de sus impactos, de su historicidad y las controversias por delante y por detrás de ella, es el gps de este recorrido que busca brindar una mirada crítica desde la comunicación de las ciencias, un lugar donde la ciencia es protagonista de este universo y es posible acceder a ella desde otras formas y miradas.

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