El goce de la pitonisa

La Venganza de Casandra

Por Fabiana Grasselli / Fotos Leandro Fernández

Cultura La venganza de Casandra / 21 ABR 2021

El tarot es un oráculo. Un oráculo cuya pitonisa alucinada traduce y traiciona el lenguaje de un dios displicente, que alardea como un gil.

Ese lenguaje ya no le pertenece a ningún dios. La pitonisa se lo ha arrebatado con su potencia vital, díscola, prometeica, y con su cuerpo invadido por una conversación paciente con la noche de la humanidad. 

Nada más humano que ese saber nocturno que nos es tan constitutivo y que irremediablemente se nos escapa cada amanecer. Solo aquel goce de la pitonisa por crear otros modos de decir el símbolo puede susurrarnos algo de lo que se vislumbra en los umbrales de lo onírico, lo salvaje y el deseo. 

Cada lectura oracular trama una historia hecha de restos olvidados que reclaman ser pronunciados. La pitonisa los escucha y los aloja en su relato, proponiendo un saber que lleva la semilla de una historia posible. 

Allí radica su riesgo y pasión. Su cuento no es una verdad incuestionable.  Es provocación, es invocación y, como tal, queda expuesto a la audibilidad o al escepticismo, así como toda palabra mujeril, la cual debe batallar por su legitimación.

Una de las pitonisas más conocidas de nuestra cultura es Casandra. Según la mitología griega fue una princesa troyana que obtuvo el don de la adivinación como un regalo del dios Apolo, quien le exigió a cambio que ella accediera a sus pretensiones sexuales. Cuando ella lo rechazó,  Apolo la maldijo escupiéndole en la boca: nadie creería en sus vaticinios. Esa fue la desgracia de Casandra. 

Preveía los desastres, se anticipaba a lo evitable, intuía su época,  imaginaba otros mundos posibles que esquivaran la guerra,  la violencia y la esclavitud. Sin embargo, su palabra fue desoída.

Esta columna está pensada como la venganza de Casandra. Es una toma por asalto a lo negado. Vamos a poner a danzar el lenguaje del tarot con otros lenguajes. Vamos a salir del closet de lo brujeril, reivindicando nuestro derecho a tejer otras historias, adueñándonos de todas las formas de lo poético. La poesía no es lujo, decía Audre Lorde. La poesía no es de quien la escribe, si no de quien la necesita, dijo Massimo Troisi.

Nosotras necesitamos las palabras, las decimos, las escribimos. Ya no pediremos permiso para ser escuchadas. He ahí nuestra venganza. Las silenciadas hablamos, las muertas despertamos.

Primera tirada 

En la "tirada literaria" de hoy, nuestros arcanos son: La Luna y El Diablo.  

La luna

Atravesar la noche de las ausencias, de lo que perdimos, de lo que no fuimos capaces de conservar o que nos fue arrebatado. Caminar lo nocturno es peregrinar la vulnerabilidad y la paciencia, para nadar las aguas de las emociones profundas, de aquello que nos susurra lo inconciente. No se sale indemne de la noche.

Conmoverse frente al tiempo de la oscuridad supone tener el coraje para habitar la ambivalencia, un territorio que guarda un resto de misterio que nos será inaccesible y que también posibilitará mirar el mundo con los ojos de les insomnes, esas personas que desean desafiando a los ejércitos del mal augurio.

 

Voces invitadas en cita literaria: "La novia de Sandro" de Camila Sosa Villada

Hoy es feriado y limpié mi casa.
Afuera una filigrana de agua se tejía con delicadeza
mientras corría los muebles y limpiaba los rincones.
Perfumé con palo santo los cuartos,
sacudí almohadones y alfombras,
limpié espejos, baños y mesa, 
espanté el polvo de los libros en las bibliotecas,
escuché los discos que me regalaste
y sentí que estaba ventilando mi corazón.
Ahora la casa está limpia y huele a olla de barro.
La noche cazadora hizo su ronda y te pienso.
No sé por cuánto tiempo no voy a verte,
tomo conciencia de todos los sitios que toma tu ternura
Algo adentro se agita como una manada con hambre: 
la rutina interrumpida por la ausencia de tus besos. 

Voces invitadas en escala musical: "Aire" de Vera de Venus

El diablo

El estallido del deseo contenido que invita a reconocernos en lo lúdico y lo desafiante de sucumbir a las tentaciones. La herejía guerrillera contra toda moral disciplinante. El potencial desafiante que desborda y que reclama no ser ocultado una vez más.

El diablo nos habita. Una vez que decidimos mirarlo hallaremos nuestros propios ojos en esa disposición a vivir las pasiones postergadas. Con el diablo no se negocia.

 

Voces invitadas en cita literaria: "Elogio del riesgo" de Anne Dufourmantelle

Si la dependencia es la tentación, entonces se le puede reconocer el haber resucitado la presencia del diablo. El tentador que hace de Job un hombre puesto a prueba dice nuestra condición humana. La provocación es aquello a lo cual uno puede sucumbir. Quiero decir que aún cuando uno se resiste, si uno lo tiene en la línea de mira como un enemigo muy especial al que uno dice que no, este rechazo sigue siendo una forma de dependencia puesto que de esta forma él también nos tiene bajo control, obligándonos a pensar en él un poco cada día o incluso a cada instante. Cada uno de nosotros pacta con el diablo a su manera. Mantiene con él una conversación que trata de conservar en el secreto total.  (...)

Subestimar al diablo es peligroso, creer que la tentación se aparta por la sola fuerza de la voluntad es vano, esto por lo menos lo sabemos. Imaginar que responderle sería librarse de ella es ingenuo. El imperio que ejerce la tentación se refuerza tanto con el rechazo como con el acto por el cual uno se abandona a ella. Ninguna salvaguardia de un lado ni del otro. 

Voces invitadas en escala musical: "Su ciervo" de Babasónicos

 

Voces invitadas al decir

"La Luna" por Andrea Zanessi

Andrea es licenciada en Comunicación Social con ascendente en detallista.

"Un día empecé a escribir y no paré. Amor a lo que puede nombrase y también a lo que sólo la imagen dice. A veces saco fotos, hago collages y paseo a mi perro. El feminismo, los guisos y los memes como bandera".

"El Diablo" por Azahar Lu

"Mi nombre es Azahar Lu, una amnistía contagiosa entre el devenir de una lesbiana chonga y un muchachito trava; ambxs amantes dedicadxs de la filosofía y la poesía. Asterion yuyero y acompañante empíricx de otras políticas afectivas, comparto herramientas sistematizadas desde la filosofía, las plantas y la poesía a personas en fuga de las normas amatorias. También soy docente, tallerista y educadore sexual; me reconozco compañere de humanes y no humanes en afinidad con territorios.

En marzo del 2020, como bocadito de pandemia recién estrenada, publiqué "Cómo invocar contacto", un breve tratado amoroso editado por Editorial Lumpen, trazando una huella entre Mendoza y Buenos Aires.

Ese mismo año también nació "Transhumantes" cooperativa filosófica, que desde entonces, y en esfuerzo cooperante entre filosofes, intenta producir y compartir recursos filosóficos autogestivos".

Sobre Claudia Rodriguez

Claudia Rodríguez es poeta, travesti, chilena, activista desde el retorno democrático, en 1991, en el Movimiento de Liberación Homosexual (Movilh) Histórico.
 

Por Fabiana Grasselli

Fabiana Grasselli es docente de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Nacional de Cuyo e investigadora del CONICET. Su temas de investigación gravitan en torno a los vínculos entre testimonio y literatura en Argentina desde una perspectiva de género y a la relación entre experiencias políticas de mujeres y lenguaje. Su gran amor, su preocupación y su pasión salvaje son las palabras y lo que ellas consiguen cuando tocan los cuerpos y la historia. El tarot la acompaña desde hace 20 años como lengua ancestral, brujeril, de herética rebeldía. Es activista feminista e integra La Malona Colectiva Feminista.

/ Fotos Leandro Fernández

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